Pueblos bonitos de España: Albarracín, en Teruel.

Declarado Monumento Nacional en 1961 y premiado con la Medalla de oro a las bellas artes, Albarracín es un pueblo medieval situado al suroeste de la provincia de Teruel (a sólo 35 min de la misma), que no puedes perderte. ¡Aragón MOLA!

Es un municipio que comienza su historia potente con el clan de los beréberes de Banu Razín en el S.XI y de ahí su nombre (Al-Banu Razín, el lugar de los hijos de Razín). Pasó por varias manos y batallas (de ahí su estructura, muralla defensiva, etc…) hasta que acabó formando parte de la corona de Aragón en 1300.

Es un pueblo medieval a los pies de una muralla sobre la curva del río Guadalaviar. Su color es muy característico por la cantidad de hierro de sus tierras que hacen que las fachadas sean color salmón, y tiene de todo para enamorar: callejuelas estrechas y empinadas con balcones de madera y forja, portones enormes, faroles en esquinas, calles empedradas (bastante empinadas, así es que te recomiendo que lleves calzado cómodo) y unas vistas de infarto.
Para los niños es divertido ir descubriendo rincones, saludar a todos los gatos, correr por las plazas y callejuelas, el parque junto al río, los  puentes colgantes … Subir a la muralla y descubrir la inmensidad les deja atónitos.

Yo os recomiendo pasar el día allí con ellos, hacer una de las visitas guiadas que te ofrecen porque te explican perfectamente su historia, que es la nuestra, y eso nos ayuda a conocer nuestro maravilloso país, que no tiene desperdicio en ninguno de sus rincones.

  

Soy una firme defensora de nuestro entorno rural, no sólo de nuestras ciudades, porque son lugares en los que podemos aprender mucho, vivir lento y felices, y descubrir y reconciliarnos con nuestros orígenes, enseñándoles a nuestros hijos lo que realmente importa.

Mi Photomundo: Cristina García Rodero

Hola a todos.

Hoy, que tengo un poco de tiempo a primera hora, me apetece contaros algo de Cristina García Rodero.

Cristina nació en Puertollano, en Octubre del 49, y estudió Bellas Artes en la Complutense de Madrid. Allí acabó dando clases de dibujo primero, y de fotografía después, donde afortunados alumnos han podido disfrutar de ella hasta 2007.

Comienza en el año 75, y con una beca, a fotografiar las tradiciones y costumbres españolas a lo largo y ancho de nuestro país, hasta el año 88 más o menos. Con su visión tan dulce y particular de las cosas, consigue espectaculares y tiernas visiones de lo que vivimos los españoles de aquella época, de los contrastes, los desgarros, las cotidianas ternuras y la magia de lo profundo. Lo cotidiano llevado a lo exquisito. A este trabajo le llamó “La España Oculta” y recorrió numerosas salas de exposiciones en España y en el extranjero. Además, hay un libro que engloba la obra, y que es una auténtica delicia.
Os dejo algunos ejemplos:

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Para Cristina lo más importante es la vida. Lo cotidiano de las cosas. Si a mi ella me gusta tanto, es porque pasa de artificios, y se dedica a observar todo lo que los demás no vemos que está sucediendo entre lo cotidiano del vivir. Disfruta de la exploración y la aventura, y aunque ha tenido que trabajar de docente para sobrevivir económicamente (la fotografía es muy dura) festivos y fines de semana eran suyos, y con el tiempo, ha podido visitar numerosos países en los que ha plasmado la cultura de esos lugares con la magia que a ella la caracteriza. El que quiere, nunca encuentra obstáculos.

Desde la UNESCO le propusieron trabajar con Médicos sin Fronteras para plasmar su labor, y ha conocido, entre otras desgracias, lugares en guerra, tomando imágenes auténticamente desgarradoras, y mostrando su valentía y su necesidad de contar lo que sucede acercándose siempre al límite como si nada fuera a sucederle. No valoramos a los fotoperiodistas en su justa medida… ahí lo dejo.12841175_10153999216224241_2208659349948946668_o

Esta imagen está extraída de su una de sus últimas entradas de Facebook  y pese a que data de 1999, es de absoluta vigencia en el momento en que vivimos. Estos son refugiados Kosovares. Ahora son Sirios.
Su fotoperiodismo es desgarrador, emocional, puro. Además, Cristina cuenta con el orgullo de ser la primera española (y una de las pocas mujeres) que ha pasado a formar parte de la Agencia Magnum, creada en 1947 por los reporteros de guerra Robert Capa, David Seymour “Chim”, Henri Cartier-Bresson, George Rodger y Bill Vandivert, además de Maria Eisner y Rita Vandivert. Una pasada….

Numerosos premios, nacionales e internacionales, y mucho esfuerzo detrás, la convierten en una grande, con mucha sensibilidad y pasión por lo que hace. Yo me quito el sombrero.

Su último proyecto (creo que sigue realizándolo) es “Entre el cielo y la tierra” , un trabajo que muestra los contrastes de la vida, su dualidad, la religión y lo pagano, la vida y la muerte, el amor y el odio, lo nuevo y lo viejo, la guerra y la paz….. Y todo desde su perspectiva real, curiosa, atrevida, siempre con una fuerza impresionante…

Os dejo el enlace a su galería en la agencia Magnum, y espero que tengáis un ratito para dedicar a su trabajo, a lo que hace, y a cómo lo hace, porque es una maravilla.

Cristina García Rodero en Magnum

 

Tras un talento compartido, y con toda la sensibilidad y la pasión que esta mujer me contagia, os abrazo…