Sesión de Embarazo: Naturalidad y amor

Esta pareja que os traigo hoy se hizo la sesión hace unas semanas, pero como no llego a todo, me cuesta publicar a tiempo todo lo que os quiero enseñar, pero es importante porque ellos son un gran ejemplo del título de mi entrada de hoy: naturales y amorosos.

Llegaron a mí gracias al bendito boca a boca, que es como llegan casi todos mis clientes. Les habían hablado de mi trabajo dos amigas diferentes (a las que adoroooooooo) y pidieron presupuesto, y se lanzaron a la piscina rápidamente.

No preparamos demasiado la sesión porque la verdad, a esta chica tan guapa ya le quedaba muy poco para dar a luz, y no podíamos dilatarnos. Y llegó así vestida, tan bonita, tan libre, tan ella misma. Trajo una corona de flores preciosa que hace una de sus amigas también, La Gondolera porque le encanta, porque la hacia sentir guapa, especial, porque notaba que iba a darle un toque bucólico, casi místico a las imágenes, así como místico es el momento que está atravesando, a puntito de ser mamá de su primera hija.

Una niña que tendrá un nombre grande y precioso.

De ellos como pareja no tengo mucho que contar que no se vea en las fotos: Hay química. Ellos se entienden, se ríen juntos, se aman y se tocan todo el rato, y se burlan con cariño, y se rozan y se sienten felices cuando se miran. Qué subidón me dan a mí estas cosas, joder.

Así es que no os voy a contar más, simplemente os dejo verlo.

Gracias queridos míos. Ha sido muy guay conoceros, y espero que volvamos a vernos muy pronto. Gracias por ayudarme a crecer dejándome enseñar mi trabajo, y gracias por vuestro cariño y generosidad y confianza.

Bienvenida, pequeña. Ya llevas un tiempo aquí y espero que la vida te trate bien. No me cabe duda. Te abrazo, como te abrazará el mundo siempre.

Loren.

Sesión de embarazo y Familia: Juntos es mejor.

Dedicar un ratito a un planazo como este de hacerse una sesión de fotos juntos, nunca es una mala idea. Hay momentos que son clave en las vidas de las personas. Y hay que tenerlos presente.

Os lo digo porque son recuerdo, vale. También son momentos muy divertidos, claro, pero para mi modo de ver, lo mejor de las sesiones son la capacidad de fortalecimiento de los lazos de la familia. Les hago pensar un poco en ellos, en cómo empezó todo, en cada uno de los miembros que la componen, en qué sienten y qué les hace felices, sobre todo del estar juntos.

La vida pasa rápido, todos vamos como locos, y no prestamos atención a lo importante. Y siempre, siempre siempre, incluso de las cosas que pueden parecer supérfluas, se puede aprender mogollón.
Y esta es una de ellas.

Me digan lo que me digan, es muy fuerte pensar: joder, van a pasar los años, y ellos van a tener estas fotos como partes de sus recuerdos, de los recuerdos de sus hijos, de sus nietos y a lo mejor tataranietos,  y a mi me da un vuelco el corazón, porque sé que todos ellos, los que han estado ahí en la naturaleza y lo han pasado bien dejando constancia del transcurso de su vida y de sus recuerdos, y los que las mirarán, porque se contagiarán de esa felicidad, pondrán fechas, caras, nombres, formas, a todas esas personas que forman parte de ellos, de sus historias.

POR DIOOOOSSSS que no puedo, que se me cae la lágrima. Es algo grande.

A mis familias bonitas, les doy las gracias por dejarme hacer esto.

Como a esta familia, que disfruta tanto de su momento, de lo que vendrá… Sé que ellos van a sonreirme en la próxima que volvamos a encontrarnos sabiendo que esto que está arriba escrito es una verdad como una catedral, y así lo sienten. Esto me hace feliz.

 

     

  

Gracias por dejarme enseñarle a todos los que me conocen lo que hago, cómo lo hago, por qué lo hago, y cómo lo siento.
Sois un amor.

Os abrazo fuerte, chicos, y que la llegada de la nueva ilusión sea preciosa, y os llene de felicidad de nuevo.

Sesión de familia: Trabajar con niños pequeños

Os enseño una familia preciosa de la que sé que no voy a olvidarme nunca gracias a ella, a la pequeña Abril, y mediante ellos aprovecho para contaros cómo trabajo con niños pequeños.

Son muchas familias las que he conocido, muchos niños cada uno con su particularidad, y a veces los nombres he de reconocer que me bailan, pero no las historias, ni los momentos. Para mí son más emociones que nombres, más momentos especiales que identidades en sí. Como todos repetís,(tengo esa gran suerte), al final los nombres me los sé, pero prefiero contar los detalles, y por qué me sacan una sonrisa.

Del nombre de la pequeña Abril no voy a olvidarme , aunque por lo pronto sólo la haya visto una vez, pero es porque sus papás me contaron la bonita historia de su nombre, y esa historia está ligada a una celebración constante de su mes, su nombre, y su vida. Por eso siempre sabré que se llama Abril.

Y no la olvidaré sobre todo porque me regaló uno de los momentos más bonitos que he vivido en mi profesión.

Sus papás no sabían cómo reaccionaría Abril durante la sesión, probablemente tímida, decían, quizá seria, distante… ¿Y si no tiene el día? ¿Y si nos llora por miedo a lo desconocido? Le gusta sentirse segura, y si no conoce a la persona no va a colaborar…

Y bueno, ahora veréis las fotos, pero ella demostró lo que es: una niña feliz, querida, acompañada y segura, libre y sin miedos.

Para no asustarles, al principio no me acerco mucho a los niños. Les dejo su espacio porque considero que es mejor que me vean interactuar con sus padres, que vean las sonrisas, las frases que cruzamos con complicidad porque ya hemos hablado previamente para preparar la sesión, que vean a sus padres felices y relajados, así ellos puedan sentir que no pasa nada. No soy la típica que llega y besa, y toca, y dice frases locas a los niños. Primero los padres, y dejo que ellos poco a poco se acerquen.

Tampoco quiero que me den un beso. Yo beso a sus padres, pero a ellos no. Les saludo, les sonrío, y sigo con el momento bienvenida, porque sus papás me conocen por ese trabajo previo que hago vía tlf o mail, por esa confianza que intento crear con la familia para facilitar mi trabajo y mejorarlo, pero para ellos soy una desconocida.

Con los niños de comunión, por ejemplo, trato de hablar antes, porque son más mayores y pueden decidir, contarme cosas, preguntarme lo que quieran… y cuando llega el día de la sesión se acercan ellos, me abrazan y todo fluye, pero con los pequeños la única forma es a través de sus referentes.

Pues esta sesión fue como la seda. Jugamos, nos reímos, nos contamos cosas, y cuando acabó hicimos una despedida larga, y es que las despedidas suelen ser largas porque me gusta ese momento posterior de comentar cómo ha ido, e ir cerrando conversaciones que se iniciaron mientras trabajaba, pero como yo me vengo arriba y me inspiro y me vuelvo loca, dejo las conversaciones a medias.

El caso es que cuando nos íbamos, la mamá de Abril le dijo: ¿Das un abrazo a Loren? Y Abril saltó de sus brazos, y me agarró a mi fuerte, emocionada. Yo me sorprendí, me sentí feliz, y lloré. Lloré mucho por poder tener la suerte de vivir ese momento. Por saber que una niña se siente bien, se siente segura, se siente cómoda. Por saber que es posible llegar al corazón de las personas haciendo lo que hago. Por tener la suerte de ver siempre el lado bueno y amable de la vida. Lloré y seguí llorando porque Abril no quería soltarme. Y sus papás se emocionaron conmigo. Y sé que suena moñas, pero es lo que hay, es lo que pasó y es lo que siento.

Yo como fotógrafa hago muchas cosas, pero cuando me preguntan cómo me defino, siempre digo que soy fotógrafa de familias. Las familias empiezan en un punto (boda o no, pareja o no, embarazo o no, mascotas o no, cumpleaños, comuniones, etc…) y evolucionan y avanzan, y me gusta ir creciendo con ellas. Trabajar con familias, con familias como la de Abril, y con momentos como los que vivo, es lo que le da sentido a todo.
Gracias, chicos, ya os dije que esto era muy especial para mi. Gracias por dejarme contarlo. me cae la lagrimilla de recordarlo y escribirlo. Espero que os guste.

Un beso enorme.

Fotografía de Familia: Un recuerdo anual.

¡Hola queridos! Hoy os enseño una sesión de fotos en familia y os hablo sobre la importancia de estas para generar conversaciones y recuerdos cuando nuestros hijos crezcan.

Ya sabéis que nadie como yo para contaros la importancia de las fotografías para una familia. No sé vosotros, pero yo, si tiro de memoria simplemente, me quedo corta. No me acuerdo ni de la mitad de la mitad de las cosas que nos han pasado, o las recuerdo a destiempo, cuando ya no importan.
Es por eso que digo siempre que las fotos son la llave que abre esos recuerdos. Delante de una foto, o un álbum, soy capaz de contarle a mi hijo miles de historias, desde las tonterías más tontas, a lo gordo: “este año estábamos cambiando de casa, y esta foto la hicimos en navidad, cuando bajamos a ver a los abuelos, y tú estabas empeñado en quedarte a vivir allí, porque ese año, decías, que el Ratón Pérez no vendría si no dormías en la cama con la abuela….”

Si lo deseas, es un no parar.

Y María y Xisco lo saben. Y les adoro,  porque todos los años, y aunque ahora vivan fuera de España, por las mismas fechas, me llaman para dejar constancia del paso del tiempo en su familia. Los niños crecen, nosotros vamos cambiando, y contarlo para el futuro es importantísimo.

Seguro que les habréis visto por aquí por el blog con anterioridad, porque son un amor y me dejan con gusto que os enseñe mi trabajo.

Aquí una selección de una sesión completa en la que lo pasamos en grande, y donde podemos ver la personalidad de cada niño, sus sonrisas, su forma de mirar, su relación con el mundo…

Gracias a ellos, por todo, por su cariño, confianza, y por hacerme todo tan fácil, y subirme la autoestima tanto con sus gestos y palabras. También a los abuelos, que aunque no salen, siempre se vienen y tienen un abrazo para mí.

Es por estas cosas que mi trabajo merece tanto la pena.

Embarazo de Mary y su familia

Qué maravilla, porque Marcelo está a punto de nacer mientras escribo estas líneas.

Va a ser un lazo más de unión entre ellos… que ya son una piñita, que juntos se apoyan, se quieren, se valoran, se respetan .. me encantó conocerles.

Marcelo es el bebé que vais a ver en la tripita de Mary en las fotos que os voy a poner ahora más abajo. Pero antes déjenme decirles que pasamos una tarde magnífica todos juntos.  La que está a punto de ser hermana mayor, llamada Miranda (es que es un nombre tapan elegante y contundente, que me llena la boca decirlo) es un trasmito feliz. Su madre tiene cuenta de Instagram ( @Mary_aln ) y me parto con las peripecias que cuenta día a día, porque es graciosa, y porque su hija es un trastito muy divertido.

Es genial poder participar de este amor, de esta ilusión, de esta espera….

Y ella … que es un bombón de mujer, que es dulce, sonriente, amable, cariñosa…. ¡¡¡Me encanta!!! es tan mona como sus tartas… que por cierto, debéis echar un vistazo a su web, que aunque ahora esté de baja obligada, en cuanto Marcelo la deje, volverá con las pilas cargadas a ocuparse de  Tu bizcocho

 

 

Ella y su mirada intensa, y su necesidad de conocer con precaución el mundo, confiar cuando la ocasión lo merezca, y volver siempre a los brazos de mamá para sentirse segura.

Gracias, Familia, por tanto bueno, porque el mundo siempre se empeña en ponerme personas geniales por el camino.

Un abrazo,
Loren.

Primera comunión: etapas de una familia

Ey! Salaos!!!
Hoy os cuento algo que me pone mú contenta, y es que esta #familia tan bonita que veis me eligió para poner imágenes a la etapa que atraviesan: Hugo hará su #primeracomunión en la mejor de las compañías!!! Todos creciendo juntos y felices.

Siempre os cuento que es importante estar conectado a lo que vivimos, y recordar el global de una etapa, no sólo el momento concreto en el que ponemos toda la carne en el asador y parece que el resto se nos olvida.

Ellos, que lo saben, me conocieron gracias a una amiga que me recomendó (amigaaaa un abrazooooooo) y decidieron hacerse una sesión completa conmigo donde primero aprovechamos para tomar fotos de la familia junta, de sus bromas, sus juegos y sus momentos, y luego hacemos las de comunión propiamente dichas, donde el niño aparece solo, teniendo su protagonismo, como veis en las fotos incorporando cosas que cuentan su historia, sus gustos, sus aficiones… pero también rodeado de los suyos, que es lo que da sentido a todo.

Fueron geniales, Mamen, su mamá, es un amor y me ayudó mucho con su implicación e ilusión desde el principio (así sí me mola currar)… y luego él, que es un encanto de niño, el papá que no dejaba de sonreír facilitando las cosas, jugando y aumentando el ambiente agradable y la peque…. esa sonrisa de pícara, sus travesuras… pasamos una mañana muy divertida.

No nos salió el sol porque ha sido un abril complicado, pero esta luz a mí me encanta mucho más….

Sólo os enseño algunas, un poco de esa historia, de esos momentos… Ahora tienen muchas muchas fotos para recordarlo. Esta mañana me escribía su mamá emocionada viéndolas, diciéndome que se le caía un poco la lagrimilla,  y sé que no es por las fotos en sí, ni por los encuadres, la técnica ni ná de esos rollos,  sino es porque esas fotos le han hecho sentir, sentir fuertecito y ser consciente de todo lo que han hecho juntos.
Esto da sentido a lo que hacemos los que nos dedicamos a dejar recuerdos en la retina.

Gracias por vuestro cariño, apoyo, recomendaciones y por dejarme publicar, y compartir con todos algo que a veces se nos olvida: somos afortunados por vivir y tener una familia.

¡¡¡Un abrazo!!!!

Sesión de Embarazo: esperando a Mateo.

Una bonita espera, tan bonita como la familia en sí.

Y es que en ellos descubrí a unos chicos que eran un encanto. Pasamos la tarde juntos, y era como si nos conociéramos de toda la vida! De verdad que no os miento… no sabéis lo bien que yo me lo paso….
Cuento siempre el buen rato que echo con mis familias, pero es que suele ser así principalmente por dos factores: Por lo contenta que viene la gente a hacerse una sesión de fotos, porque para ellos es como una ilusión, un momento chulo (así procuro transmitirlo en los contactos previos que tenemos antes de hacer las fotos) y por lo feliz que llego yo, que ya me viene de serie este carácter así como fácil, pero es que encima me contagio enseguida del buen rollo.

En esta familia descubrí además de buenas personas agradables, a su peque, que me pareció impresionante. Normalmente los niños corren, saltan, gritan, preguntan, no paran … Ella en cambio me miró desde el principio con una mirada maravillosa, infinita, tierna. Ha sido una de las niñas a las que más he disfrutado fotografiando. Me infundía respeto. Todo el tiempo respeté su espacio, y disfruté captando sus expresiones de sabiduría, de pensamiento profundo, sus largas miradas… a saber qué había dentro de esa cabecita… Hasta que papá la tiró por los aires, y mamá le dio un abrazo, que entonces me dedicó una sonrisa preciosa …

 

Bueno, a Mateo le queda poco para llegar, y por lo que me han dicho sus papis, yo voy a tener la suerte de conocerlo en cuanto nazca, así es que no puedo pedir más. Sólo que ellos encuentren en estas fotografías cuando las miren dentro de años así, de sopetón,  todo el amor que se tienen, lo bonito del momento, y lo impresionante de su pequeña, que no se separó del muñeco de su hermano, y que creo que va a ser muy feliz con la suerte de padres que tiene.

Os mando un abrazo, y un GRACIAS así en grande por el trato, la valoración hacia mi trabajo, dejarme compartirlo, y el futuro que vendrá.

Sesión fotográfica en casa: una mañana con Emma

¡Queridos todos!

¡¡Estoy tan contenta!! Y diréis, esta es loca, que se han acabado las vacaciones… Pues no, no soy loca, me apetecía volver a ponerme con mis fotitos y mis cositas… y es que encuentro el sentido de mi trabajo en muchas de las cosas que hago, en muchas facetas, hasta en montar un álbum contando una historia, pero hay momentos que son sublimes.
La mañana que pasé con Emma y su familia fue uno de ellos.

Me contactó María, su mamá, como me contactan casi todos, por mi tipo de fotografía Natural que vio de su amiga, sin poses, sin pretensiones de mostrar lo que no hay, porque somos perfectos en nuestras imperfecciones y diversidad, y charlando juntas conectamos desde el principio. Ella quería tener un recuerdo bonito de su cotidiano, de su momento, tranquilos en casa, sin más necesidad que mostrar su realidad, y tenerla presente en el futuro.
Y claro, yo di saltitos de alegría.

Quedamos en su casa, y les puse en situaciones cotidianas que ellos viven, que vivimos todos. Emma está muy espabilada con un mesecito que tiene, así es que hice algún retrato de ella en la cama de sus papás, intentando captar alguno de sus muchos gestos, pero la realidad es que Emma pasa mucho tiempo en brazos de sus padres, sentados en el sofá charlando los tres juntos, queriéndose … o dándose un baño, que es lo que a Emma más le gusta, y lo que su mami quiso tener inmortalizado en imágenes para siempre. Esto es lo que yo quiero ver, nada de poses ni situaciones irreales.

Y cómo agradezco ese cariño entre ellos, esa naturalidad, ese vivir la vida a lo sencillo, porque a mi me ha dejado imágenes para del recuerdo preciosas, que encima me han dejado compartir con vosotros.

Estoy MUY MUY Feliz.

           

Quiero dar las gracias por la confianza y la ilusión a esta familia tan bonita, por su cariño hacia mi trabajo, por la emoción que les supuso ver la sesión completa, y por dejarme mostrar una parte del trabajo (si os enseño todo, subo más de 100 imágenes jajajajaja).

Gracias de corazón.

Un abrazo,
Loren.

Sesiones de familia en Invierno

María y su familia sólo vienen de vez en cuando a Madrid a visitar a los suyos. Les pasa un poco como a mi, que escapamos a nuestra tierra en cuanto podamos a abrazar a los nuestros porque la vida nos ha llevado lejos.

Para tener un recuerdo bonito todos juntos, con los abuelos, y hacer y hacerse el mejor de los regalos, pensó en una Sesión fotográfica y ninguno tuvo miedo al frío clima de Madrid en Enero. Y esto me encanta.
Me llamaron para hacer una sesión en el Retiro, y es cierto que íbamos con camisetas térmicas, y en ratitos de descanso nos poníamos los abrigos, pero también es cierto que jugado el frío se olvida, y que la luz de invierno en Madrid es maravillosa.

¡Así es que lo único que hay que hacer es verle el lado bueno a todo lo que nos rodea!

Son una familia fantástica. El e-mail de presentación de la mamá me fascinó, y estaba deseando conocerlos. Los peques son dos terremotos, sólo querían jugar y eso hicimos. ¡¡¡Quiero que lo pasen bien!!! ¡¡¡Todo el rato!!!

Me enamoré de los abuelos de los pequeños, y de lo sencillo y natural de una familia que se quiere, y que valora lo bonito de las cosas. Gracias a todos por dejarme pasar con ellos una mañana divertida, y por sus preciosas palabras hacia mi trabajo.

Siempre tengo suerte con la gente que me escribe, y encima me deja publicarlo. ¿Puedo pedir más?

¡NO!

Seisón de Familia: Chloe, la nena de sus papás

Sí, sí. Esa es Chloe, la nena de sus papás.

A ellos les conozco desde que la peque nació, porque un día ganaron uno de los sorteos que hice, y desde entonces nos hemos visto más veces para alguno de sus acontecimientos importantes, como su bautizo, por ejemplo, del que me acuerdo como si fuera ayer….. ❤

A mi sus papás me encantaron desde el principio. Son dos chicos jóvenes y sobradamente preparados, de esos que ves y sabes que pelean, luchan, y van a salir siempre adelante. A la mamá, con su dulzura de serie, da gusto verla sonreir. A mi Noa me da mucha calma, mucha paz, y mucha ternura… Pero es que ella es así, y con su hija lo multiplica por mil.
Papá es el que pincha, chincha, y saca las carcajadas y las locuras. Un papá cariñoso, atento a todo lo que va pasando a su alrededor, buena persona y más majo que las pesetas.

Yo la verdad es que a ellos les tengo mucho cariño. Son una familia que da importancia a las mismas cosas que se la doy yo, que les gusta mucho la fotografía, almacenar sus recuerdos para el futuro, y hacer especial cada momento. Ellos llegaron en mis primeros sorteos, mis primeras sesiones así como ya públicas, mis inicios en redes sociales… No sé. Me parece que ha pasado mucho tiempo, aunque realmente sea tan poco en realidad…

Os dejo alguna de las imágenes de su bonita y relajada sesión, en la que Chloe con su carita de pilla nos regaló momentos muy bonitos, y en la que disfrutamos mucho charlando los tres de cómo nos va yendo la vida:

 

Pues sí, el tiempo pasa y esta familia crece y a mi me gusta saber que voy a seguir acompañándoles cuando ellos quieran. Os agradezco mucho la confianza y el buen rollo que me transmitís siempre. Os mando un abrazo gigante, y todas las sonrisas del mundo.
¡Gracias!