Embarazo de Mary y su familia

Qué maravilla, porque Marcelo está a punto de nacer mientras escribo estas líneas.

Va a ser un lazo más de unión entre ellos… que ya son una piñita, que juntos se apoyan, se quieren, se valoran, se respetan .. me encantó conocerles.

Marcelo es el bebé que vais a ver en la tripita de Mary en las fotos que os voy a poner ahora más abajo. Pero antes déjenme decirles que pasamos una tarde magnífica todos juntos.  La que está a punto de ser hermana mayor, llamada Miranda (es que es un nombre tapan elegante y contundente, que me llena la boca decirlo) es un trasmito feliz. Su madre tiene cuenta de Instagram ( @Mary_aln ) y me parto con las peripecias que cuenta día a día, porque es graciosa, y porque su hija es un trastito muy divertido.

Es genial poder participar de este amor, de esta ilusión, de esta espera….

Y ella … que es un bombón de mujer, que es dulce, sonriente, amable, cariñosa…. ¡¡¡Me encanta!!! es tan mona como sus tartas… que por cierto, debéis echar un vistazo a su web, que aunque ahora esté de baja obligada, en cuanto Marcelo la deje, volverá con las pilas cargadas a ocuparse de  Tu bizcocho

 

 

Ella y su mirada intensa, y su necesidad de conocer con precaución el mundo, confiar cuando la ocasión lo merezca, y volver siempre a los brazos de mamá para sentirse segura.

Gracias, Familia, por tanto bueno, porque el mundo siempre se empeña en ponerme personas geniales por el camino.

Un abrazo,
Loren.

Septiembre y vuelta al cole

Ya era hora…. He tenido el blog completamente abandonado casi todo el verano. ¡¡Se me olvidó que existía!! Desactivas las notificaciones, poco tráfico que al final acaba en casi nada y … ¿Alguien tiene peor memoria?

Yo me pregunto por qué me pasan estas cosas… y está mal que pase, porque es cierto que, como archivo y muestra de mi trabajo, el blog tiene un potencial innegable, pero también es verdad que yo soy muy propensa a no hacer aquello que en ese momento no me apetece, y supongo que escribir ha quedado abajo en toda la lista y por eso se me olvidó. Podría hablar de crisis existenciales, o que he tenido mucho trabajo, quedaría mejor… pero no es el caso. La vida son etapas que tampoco tienen tanta importancia, y trabajo tenemos todos, es sólo cuestión de organizarse.

La verdad es que dejé de hacerlo un par de semanas, y ya se me fue completamente.

Peeeeero, lo he recordado y aquí estoy, haciendo aquello que vine a hacer: enseñar mi trabajo para que todos veáis que es bueno, y queráis contratarme para recordar vuestros momentos especiales.

Y para ello, comienzo con una sesión de principios de verano de la que ya habéis visto alguna foto en el feed de Instagram, y que sé que os ha gustado mucho porque me lo habéis comentado.

Y no me extraña.

Sus protagonistas son Conchi y Fernando. Más ella que él, no voy a engañaros (y no te me enfades, Fernando) y es que mucha gente me ha escrito para darme la enhorabuena por esa luz, ese ambiente, y esa futura mamá tan preciosa. Se han embobado con su sonrisa, con su estilizo, su mirada, la ternura que desprende… En fin. Yo encantada de que así sea.
Pero hablemos de los dos,  pareja bonita donde las haya, que en estas fotografías vislumbraban la incertidumbre de lo que sería empezar la aventura de la paternidad de la mano de Carlos, su primer bebé, que ya ha nacido, y al que voy a conocer la semana que viene en su sesión de bebé.

Estoy segura de que estos recuerdos serán importantísimos en sus vidas para siempre, y ahora que él está aquí  ¡¡Sus primeras fotos profesionales selas hago yo!!! YUJUUUUUUUU
¿Sois conscientes de lo que digo? Si no lo entendéis jamás sabréis lo feliz que soy con mi trabajo…. así es que vamos a dejarlo.
Gracias Conchi porque eres una pasada, ese día ya te dije que me quedé enganchada de ti y tus maneras, y estoy deseando veros a todos juntos con el enano.

 

He vuelto un rato y espero que saquéis vosotros también otro para acompañarme.

Gracias por leerme.

Un abrazo,
Loren.

Primera comunión: etapas de una familia

Ey! Salaos!!!
Hoy os cuento algo que me pone mú contenta, y es que esta #familia tan bonita que veis me eligió para poner imágenes a la etapa que atraviesan: Hugo hará su #primeracomunión en la mejor de las compañías!!! Todos creciendo juntos y felices.

Siempre os cuento que es importante estar conectado a lo que vivimos, y recordar el global de una etapa, no sólo el momento concreto en el que ponemos toda la carne en el asador y parece que el resto se nos olvida.

Ellos, que lo saben, me conocieron gracias a una amiga que me recomendó (amigaaaa un abrazooooooo) y decidieron hacerse una sesión completa conmigo donde primero aprovechamos para tomar fotos de la familia junta, de sus bromas, sus juegos y sus momentos, y luego hacemos las de comunión propiamente dichas, donde el niño aparece solo, teniendo su protagonismo, como veis en las fotos incorporando cosas que cuentan su historia, sus gustos, sus aficiones… pero también rodeado de los suyos, que es lo que da sentido a todo.

Fueron geniales, Mamen, su mamá, es un amor y me ayudó mucho con su implicación e ilusión desde el principio (así sí me mola currar)… y luego él, que es un encanto de niño, el papá que no dejaba de sonreír facilitando las cosas, jugando y aumentando el ambiente agradable y la peque…. esa sonrisa de pícara, sus travesuras… pasamos una mañana muy divertida.

No nos salió el sol porque ha sido un abril complicado, pero esta luz a mí me encanta mucho más….

Sólo os enseño algunas, un poco de esa historia, de esos momentos… Ahora tienen muchas muchas fotos para recordarlo. Esta mañana me escribía su mamá emocionada viéndolas, diciéndome que se le caía un poco la lagrimilla,  y sé que no es por las fotos en sí, ni por los encuadres, la técnica ni ná de esos rollos,  sino es porque esas fotos le han hecho sentir, sentir fuertecito y ser consciente de todo lo que han hecho juntos.
Esto da sentido a lo que hacemos los que nos dedicamos a dejar recuerdos en la retina.

Gracias por vuestro cariño, apoyo, recomendaciones y por dejarme publicar, y compartir con todos algo que a veces se nos olvida: somos afortunados por vivir y tener una familia.

¡¡¡Un abrazo!!!!

Sesión de Embarazo: esperando a Mateo.

Una bonita espera, tan bonita como la familia en sí.

Y es que en ellos descubrí a unos chicos que eran un encanto. Pasamos la tarde juntos, y era como si nos conociéramos de toda la vida! De verdad que no os miento… no sabéis lo bien que yo me lo paso….
Cuento siempre el buen rato que echo con mis familias, pero es que suele ser así principalmente por dos factores: Por lo contenta que viene la gente a hacerse una sesión de fotos, porque para ellos es como una ilusión, un momento chulo (así procuro transmitirlo en los contactos previos que tenemos antes de hacer las fotos) y por lo feliz que llego yo, que ya me viene de serie este carácter así como fácil, pero es que encima me contagio enseguida del buen rollo.

En esta familia descubrí además de buenas personas agradables, a su peque, que me pareció impresionante. Normalmente los niños corren, saltan, gritan, preguntan, no paran … Ella en cambio me miró desde el principio con una mirada maravillosa, infinita, tierna. Ha sido una de las niñas a las que más he disfrutado fotografiando. Me infundía respeto. Todo el tiempo respeté su espacio, y disfruté captando sus expresiones de sabiduría, de pensamiento profundo, sus largas miradas… a saber qué había dentro de esa cabecita… Hasta que papá la tiró por los aires, y mamá le dio un abrazo, que entonces me dedicó una sonrisa preciosa …

 

Bueno, a Mateo le queda poco para llegar, y por lo que me han dicho sus papis, yo voy a tener la suerte de conocerlo en cuanto nazca, así es que no puedo pedir más. Sólo que ellos encuentren en estas fotografías cuando las miren dentro de años así, de sopetón,  todo el amor que se tienen, lo bonito del momento, y lo impresionante de su pequeña, que no se separó del muñeco de su hermano, y que creo que va a ser muy feliz con la suerte de padres que tiene.

Os mando un abrazo, y un GRACIAS así en grande por el trato, la valoración hacia mi trabajo, dejarme compartirlo, y el futuro que vendrá.

Por el día del padre …

… podemos hacer algo especial.
Podemos generar un recuerdo para toda la vida, hacerlo mágico y especial… diferente. Ya estamos todos un poquito hartos del consumismo de siempre, de los regalos materiales. Hay otra forma de hacer las cosas.

Yo os propongo un planazo familiar, sea como sea tu familia, como si sólo es de tu hijo y tú. Enséñale a tus hijos, y a ti mismo, qué cosas son las importantes, y cómo disfrutarlas: salimos todos juntos al campo, y pasamos una tarde fantástica haciéndonos una sesión fotográfica y divirtiéndonos. Quiero que me contéis un poco qué os gusta hacer juntos para enfocar bien la sesión y saber cómo puedo encontraros felices, para recordar ese momento para siempre, vuestro aspecto, personalidad, sonrisa….

Si vas a autorregalártela, ya sabes, escríbeme, y si el regalo es para otro, escríbeme igualmente y no te preocupes, porque  te hago una tarjeta regalo para que se la des, sin coste adicional, y quedes fenomenal.

Con estos dos guapos de la foto , intento que os hagáis una idea de lo que podéis tener. Eso, y más.
Gracias Edu, Gracias Alicia. Sabéis que sois muy especiales para mi!

Y a vosotros…. ¡¡¡A por ello!!! No dudéis en hacer este regalo!!

Comuniones: cuenta su historia.

Los que me conocéis o habéis pedido información, sabéis que para mí la etapa de la primera comunión de un niño no es simplemente el momento religioso, el traje, y todo lo que conlleva, sino que es un momento idóneo para contar lo que el niño es en esa edad, lo que siente, lo que piensa, lo que le gusta hacer… Y esto es por muchas razones, pero entre otras, porque cuando nuestros hijos pierden la edad graciosa de ser pequeñitos , parece que dejamos de fotografiarlos, y la etapa de niñez pasa más rápido, y más desapercibida.

Y es una pena. Es una etapa larga, en la que ellos se están formando, y ya podemos ver claramente mucho de lo que vendrá, igual de divertida, rica y excitante.

Así es que siempre pido que nos demos cuenta de eso, e impliquéis a los niños en la sesión de fotos, y siempre que se pueda y quieran, hablen conmigo y me cuenten un poco de ellos mismos. Es un ejercicio genial para ellos, y para toda la familia, que quiero que esté también conectada con el momento, acompañando al peque,  y disfrutándolo.

Os voy a poner el ejemplo de Carla.

Con Rosa, su mamá hubo esa conexión desde el principio. Ella era super consciente de todo lo que os he contado, y de hecho sin explicarle nada, ya me llamó diciéndome lo que quería, haciéndome muy feliz!!

Ella se lo curro un montón, me habló mucho de ellos, de sus aficiones, de lo que les gusta hacer… le dimos vueltas y conseguimos un recuerdo muy especial:  A su hija le encanta pintar, jugar con su hermana, y correr libre por el campo.



Y todo ello intentamos plasmar.

Creo que lo conseguimos.

Muchas gracias a esta preciosa familia, que me ha valorado siempre, desde el principio, y por supuesto a Carla, que además hoy es su cumpleaños, y me hace muy feliz dedicarle este post. Feliz cumpleaños, preciosa. Muchas gracias por todo.

Un abrazo,
Loren.

Contando una historia …

Comienza la semana, y con ella, y antes de que termine febrero (que es un mes muy especial en este relato), quiero contaros la historia de la que para mí ha sido una de las sesiones de fotos más especiales de mi vida.

Andrea vive en Barcelona y contacta  conmigo hace meses (tipo octubre) porque ha tenido una idea muy especial de regalo a su chica: una sesión de fotos juntos.

Yo de primeras pienso: Qué bonito, pero .. ¿Ir a Barcelona para una sesión? Pues igual no sé yo si me va a pillar así como a mano …
Pero él insiste: “te sigo en redes desde hace mucho, me gusta tu trabajo, a ella también, y por cómo expresas cuando escribes,  creo que tienes que ser tú la que nos haga las fotos de ese momento”.

Una locura, pienso. ¿Será verdad esto? Mejor nos llamamos y hablamos… y durante la conversación me cae bien el chaval, me cuenta su historia, me enamoro de su chica por cómo la describe, de ellos dos como pareja, y de él como persona, porque es fantástico, un hombre increíble, de esas personas que quedan pocas, sensible, que se preocupa por los detalles, que está conectado con la realidad en la que vive…   encima me he puesto así como gordita al oírle hablar de mis fotos, como orgullosa jajajajaja …
Entonces quiero saber más: “¿Me cuentas esa idea que has tenido a la que haces alusión todo el rato?”

“A ver, Loren…quiero casarme con ella, y quiero pedírselo de forma especial. ¿Ves posible regalarle la sesión de fotos, y pedirle matrimonio de sorpresa, sin que se lo espere, durante la misma? ¿Tú me ayudas?”

¡¡¡BOOOOM!!!

¿Te ayudo? ¿En serio vas a hacer esto? ¿Conmigo? ¿De verdad?

La flamenca del whatsapp me poseyó, mis emociones salieron a borbotones, empaticé a lo bestia, sentí que ella, Nuria, era la mujer más afortunada del mundo, y yo de rebote la segunda porque a lo mejor tenía la oportunidad de formar parte de esta historia, su historia, y contarla. ¿Sabéis lo que es eso?
Sigo llorando aún hoy, que estoy escribiéndolo, que ya lo he vivido y ha sido precioso.

Fue un regalo de la vida.

Por supuesto que iba a ir a Barcelona, en febrero, que era su aniversario juntos, y el cumpleaños de ella, y por supuesto que mi corazón iba a estar a tope con este proyecto. También el del rubio, al que le conté la historia, y se vino conmigo (un poco acojonada en la primera parte de la sesión por si se iba de la lengua y nos destrozaba la historia jajajajaja)
Y no creo que tenga que contar mucho más. La mañana que pasamos juntos (con rubio incluido) fue maravillosa.

Hicimos unas cuantas fotos para aparentar que era una sesión “normal”

 
Pero yo estaba histérica, con la emoción a flor de piel… y Andrea no dejaba de mirarme ansioso…. Así es que había que darle la señal…
Y de repente, caminando, llegamos a un lugar en el que ella dice: “Jo, qué sitio tan bonito, este lugar siempre me ha encantado, y me hizo mucha ilusión, Loren, que dijeras que haríamos las fotos aquí”.

Andrea y yo nos miramos y dijimos: ¡¡AHORA!!
 


Cuando le pidió matrimonio y Nuria dijo Sí, nosotros dos nos quedamos tranquilos y ahora fue ella la que, feliz, emocionada, y con un nudo en el estómago, temblaba nerviosísima y no podía dejar de sonreír …

Lloramos un ratito todos…. pero con la risa floja. Todo mereció la pena….

El paseo de después, locos de felicidad, las risas, la complicidad, y el vinito rápido que tomamos al acabar, porque necesitaban estar solitos …

   

La vida, que me da estos regalos… Y yo no puedo más que agradecer mi suerte, mi bendita suerte. No sé si he sabido contar las historia, pero a nosotros nos ha valido, y aquí esta que os escribe está feliz, plena y agradecida.

Andrea y Nuria. Sois uno de mis regalos. GRACIAS.

Sesiones embarazo en casa

Las sesiones de #embarazo en casa me encantan.
Tenemos la oportunidad de hacer fotos en vuestro entorno, con relax y comodidad, y tomar fotos y recordar cómo está su habitación(que habéis preparado con tanto cariño), sus cosas, los regalos de los abuelos, de la tita, de los amigos…  y cómo sus papás esperan su llegada, momentos cómplices en tu hogar, a tu rollo.
En el final del embarazo sueles estar un poco tranquila, preparando su llegada, y es el momento ideal.

Os enseño algunas fotos de la sesión que hice a mi amiga Laura, que está a punto de ser mamá y se ha sorprendido con el resultado, me consta, y es que hay veces que las pequeñas cosas nos pasan desapercibidas pero luego ves las fotos, años después, y la emoción vuelve con el recuerdo cayendo como en cascada.

Os lo recomiendo, porque todas las que no lo hacéis, acabáis arrepentidas.

Aquí las imágenes:

Sesiones de AMOR

En este post no quiero extenderme mucho.
Yo sé que algunos estáis un poco saturados de estas fechas, de lo que implican, de  lo que supone… Pero también sé que hay gente que está viviendo su momento de ilusión, de hacer tonterías, de sentir a lo bruto el amor, y de aprovechar cualquier excusa para demostrar que siente mucho y bien por alguien, y que quiere recordarlo para que dure toda la vida.

A los que no les molesta, a ellos me dirijo. No vayamos a molestar…Porque ojalá pudiéramos guardar en un frasquito esa sensación, y repartirla, como el que regala una chuche… pero no podemos. Aunque a mi a veces me pasa que viendo una fotografía, la recuerdo. Aunque sea de personas que no conozco. Mucho más si es mi propia imagen. Y esto es muy guay, y se parece mucho a lo del frasquito. Por estas cosas son por las que me gusta mi trabajo.

Así es que os propongo a los rezagados que aún no sepan como demostrarlo, y aún pasada la fecha comercial, ( ya no sólo porque sea 14 de febrero, sino porque es febrero, porque hace frío, porque es un planazo, porque a veces brilla el sol, porque las nubes no huelen y ¡¡¡porque le quieres!!!… ¡sobre todo por eso!) que se pongan en contacto conmigo y hablamos sobre ello.

Hablamos sobre vosotros, sobre tí, sobre tu pareja, sobre tu mejor opción. Tus sueños, tus planes, cómo fue que llegasteis hasta aquí… sobre cómo sois, qué os gusta, y qué es lo que siente cuando piensas en ello. 

Os aseguro que hacerse una sesión fotográfica no es sólo un recuerdo en imágenes, es una experiencia feliz.

¿Hablamos?

Comuniones 2018: agenda abierta

Queridos míos.
Ya llega el comienzo de un nuevo año, y con él los preparativos en todas aquellas casas en las que a alguno de los peques le toca hacer su Primera Comunión.

Para mi, los que me conocéis, sabéis que es una etapa muy alucinante. Y más ahora que soy madre de un niño que comienza a ser mayor. Es esa edad en la que ellos van adquiriendo sus maneras y en las que definitivamente todas las madres os dais cuenta de que el niño/a que teníais en casa empieza a hacerse mayor.

Por eso para mí, las comuniones tienen un sentido, no sólo sacramental, sino más como de etapa de la vida. Incluso a aquellas familias que se han planteado si hacerla o no por creencias religiosas, les digo: es un momento perfecto para recordar una etapa vital, independientemente de lo que creas y de cómo te lo tomes.

Y es que gracias a dios la fotografía, como todo en la vida, ha cambiado mucho. Ya no tenemos esas fotos estáticas y sobrias que imperaban. Y eso que yo aún contemplo mi fotografía de comunión cuando voy a casa de mi madre con sonrisa, y melancolía, (y eso que tengo al niño Jesús entre las manos, muchas campanillas en el pelo, y una considerable cara de pan) y da un poco igual qué fotografía te hagan que, con los años, te va a parecer entrañable, pero además de eso, podemos conseguir mucho más, y es que con los años, la veas bonita, feliz, y sobre todo, que cuente la historia de lo que eras con 9 años, en esa etapa en la que el bebé voló, y el niño está a punto de hacerlo.

Con mi sesión de foto de comunión, (previa al gran día para poder hacer los recuerdos que luego regalaremos a familiares y amigos) quiero que además mostremos lo que él o ella es, lo que le gusta, lo que hace, lo que piensa y lo que siente. Implico mucho a los niños y a las familias, porque esto no es postureo: yo quiero ir más allá, hacer mucho más, y contar vuestra historia.

¿Qué me dices?

Aquí os dejo algunos ejemplos de comuniones pasadas, para que veáis mi estilo, y os decidáis a pedirme información sin compromiso, porque os aseguro que otra cosa a lo mejor no, pero maja soy un rato 😉

Aquí me tienes dispuesta a informarte.

Un abrazo,
Loren.