Ella tiene el don de la alegría.

Hay muy pocas fotos donde no aparezca sonriendo, con esa sonrisa tan de luz. Abraza con ganas. Pregunta a todo el mundo cómo está, qué necesita, cómo se siente.

Él se eleva feliz y vuela.

Tiene en su bolsillo una frase ingeniosa para todos, una broma, una mirada cómplice.

Se miran mucho. Se buscan. Ambos juntos, crean un aura especial y, como soles, en su boda todo se movió brillando alrededor.

Dijeron el sí quiero a su manera, rodeados de la gente que les quiere al nivel que ellos los adoran, y con sus dos pequeños como faro y guía. ¡La que se ha montado! Mercuriooooo, venusssss…

Tuve la suerte de estar presente en este momento mágico donde todo el mundo estaba conectado, y la inmensa alegría de sentirme una más de aquel grupo de personas llenas de amor. Ojalá en el futuro, cuando vean las fotos, sonrían tanto como yo al editarlas.

Gracias a gente como vosotros, sigo adelante dándole sentido a mi trabajo y a mi existencia.

V & J . Estoy bien. Os abrazo. Gracias.



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