SmashCake 1 añito : EMMA

Smashcake o lo que viene siendo aplastar una tarta porque cumples 1 año y… ¿Cuándo vas a tener la oportunidad, si no es de bebé, de sentarte frente a una tarta y destrozarla, comértela con las manos, mancharte, reírte a lo loco y pasártelo genial?

A mi me parece muy divertido, y cada vez hay más mamis que me lo piden, y a mi que me gusta mucho un fregado… ¡¡pues me apunto sin problemas!!

Aquí os enseño el de EMMA. Yo la conocí recién nacidita, tan pequeñita, tan mona, y con unos padres tan absolutamente flipados por su hija y su nueva vida, que me quedé prendida de ellos. Ya sabéis que a mi siempre me llega gente muy conectada a su realidad, a lo que están viviendo, que dan importancia a las cosas importantes, y que se dejan llevar por esas emociones tan apabullantes que la vida te pone al frente. Y no me llegan por casualidad , es que estoy segura de que es esa la gente que decide hacer fotografías estéticas y profesionales para el futuro recuerdo.

A partir de esa primera sesión, he tenido la suerte de ir retratando a Emma y el paso de sus días, con sus amigos, con su fiesta familiar de cumpleaños, y ahora también con su primera tarta de cumpleaños.

Su mamá se encargó de la decoración, y es que la dejé hacer lo que quiso porque ella tiene mucho gusto, y siempre me sorprende con decoraciones geniales, carteles que hace con mis fotos que son la pera, conjuntos de ropa que me flipan…. Vamos, que yo con ella estoy muy tranquila, no tengo ni que pensar jajajajaja

Así quedó el decorado de bonito:

La tarta que vais es de Imaginarte Tartas , que están riquísimas y además son superbonitas.

Y os presento a la protagonista:

Emma y su ternura, su serenidad, que ya veréis que es todo puro despiste, porque en cuanto le ponemos la tarta delante, sale su lado curioso y pillín, y la disfruta mogollón!

La corona que lleva Emma, por cierto, es de La Gondolera , una chica que hace tocados a mano que son una pasada.

Lo que pasó a partir de aquí, lo cuentan mejor las imágenes que yo. Así es que pasen y vean, y espero que esta secuencia les saque una sonrisa.

Y esto es todo, amigos. Emmaaaaaaaaaa qué grande eres, aunque sólo tengas 1 año!!!

Lo de limpiar y eso ya se lo dejo a los papis, yo salgo de vuestra casa feliz y deseando llegar a la mía para descargar las imágenes, y disfrutarlas.

Muchas gracias a esta familia que he tenido la gran suerte de conocer, no sólo a ellos tres, sino también a sus abuelos, tíos, amigos… A todos, que me han abierto las puertas de su familia, y que siempre me reciben con amor, sonrisas y reconocimiento a mi trabajo.

Un abrazo, con el corazón.

Fotografía de Familia: Un recuerdo anual.

¡Hola queridos! Hoy os enseño una sesión de fotos en familia y os hablo sobre la importancia de estas para generar conversaciones y recuerdos cuando nuestros hijos crezcan.

Ya sabéis que nadie como yo para contaros la importancia de las fotografías para una familia. No sé vosotros, pero yo, si tiro de memoria simplemente, me quedo corta. No me acuerdo ni de la mitad de la mitad de las cosas que nos han pasado, o las recuerdo a destiempo, cuando ya no importan.
Es por eso que digo siempre que las fotos son la llave que abre esos recuerdos. Delante de una foto, o un álbum, soy capaz de contarle a mi hijo miles de historias, desde las tonterías más tontas, a lo gordo: “este año estábamos cambiando de casa, y esta foto la hicimos en navidad, cuando bajamos a ver a los abuelos, y tú estabas empeñado en quedarte a vivir allí, porque ese año, decías, que el Ratón Pérez no vendría si no dormías en la cama con la abuela….”

Si lo deseas, es un no parar.

Y María y Xisco lo saben. Y les adoro,  porque todos los años, y aunque ahora vivan fuera de España, por las mismas fechas, me llaman para dejar constancia del paso del tiempo en su familia. Los niños crecen, nosotros vamos cambiando, y contarlo para el futuro es importantísimo.

Seguro que les habréis visto por aquí por el blog con anterioridad, porque son un amor y me dejan con gusto que os enseñe mi trabajo.

Aquí una selección de una sesión completa en la que lo pasamos en grande, y donde podemos ver la personalidad de cada niño, sus sonrisas, su forma de mirar, su relación con el mundo…

Gracias a ellos, por todo, por su cariño, confianza, y por hacerme todo tan fácil, y subirme la autoestima tanto con sus gestos y palabras. También a los abuelos, que aunque no salen, siempre se vienen y tienen un abrazo para mí.

Es por estas cosas que mi trabajo merece tanto la pena.

Embarazo de Mary y su familia

Qué maravilla, porque Marcelo está a punto de nacer mientras escribo estas líneas.

Va a ser un lazo más de unión entre ellos… que ya son una piñita, que juntos se apoyan, se quieren, se valoran, se respetan .. me encantó conocerles.

Marcelo es el bebé que vais a ver en la tripita de Mary en las fotos que os voy a poner ahora más abajo. Pero antes déjenme decirles que pasamos una tarde magnífica todos juntos.  La que está a punto de ser hermana mayor, llamada Miranda (es que es un nombre tapan elegante y contundente, que me llena la boca decirlo) es un trasmito feliz. Su madre tiene cuenta de Instagram ( @Mary_aln ) y me parto con las peripecias que cuenta día a día, porque es graciosa, y porque su hija es un trastito muy divertido.

Es genial poder participar de este amor, de esta ilusión, de esta espera….

Y ella … que es un bombón de mujer, que es dulce, sonriente, amable, cariñosa…. ¡¡¡Me encanta!!! es tan mona como sus tartas… que por cierto, debéis echar un vistazo a su web, que aunque ahora esté de baja obligada, en cuanto Marcelo la deje, volverá con las pilas cargadas a ocuparse de  Tu bizcocho

 

 

Ella y su mirada intensa, y su necesidad de conocer con precaución el mundo, confiar cuando la ocasión lo merezca, y volver siempre a los brazos de mamá para sentirse segura.

Gracias, Familia, por tanto bueno, porque el mundo siempre se empeña en ponerme personas geniales por el camino.

Un abrazo,
Loren.

Fotografía de Recién Nacido en el Hospital

Hay momentos en la vida que son tan importantes, que a mi me cuesta describirlos. Uno de ellos es sin duda la llegada de un nuevo bebé al mundo, un nuevo miembro en una familia, una nueva vida que va a empezar a construirse con la fascinación que eso conlleva… Y no un bebé así, a lo global, sino TU bebé. Tu hijo.

¿Véis? He pensado mucho el párrafo y tampoco es nada del otro jueves. De pequeña soñaba con ser escritora, y como buena lectora exigente que soy, y persona sensible que siente, disfruta vive y padece todo lo que sucede a su alrededor,  me doy cuenta del mérito que tiene saber contarlo.

Yo intento hacerlo mediante mis imágenes. Estas fotografías que voy a enseñaros formarán parte de esa nueva vida para siempre, también de la de sus hermanas, sus padres, sus abuelos… sus amigos en el futuro, la nueva familia que ella creará para incorporarla a la que ahora vemos…

Fascinante, sin más.

Como fascinantes son ellos. Una familia sencilla, una mamá sonriente y feliz, templada, creo que ha aprendido mucho y bien de todo el pasado, y ahora disfruta de su presente ilusionándose por el futuro.
Unas hermanas para las que la pequeña ha sido un regalo. Un papá pleno.

Miren ustedes…
  
Ese primer encuentro entre hermanas me hizo llorar, lo reconozco.
Las vi tan felices, y me pareció tan bonito ese momento, que por más veces que lo viva, (porque lo vivo muchas veces con muchas familias diferentes y aunque con matices y detalles siempre se parece) no consigo no llorar, no emocionarme.

¿Os habéis fijado en cómo de atentas estaban mientras mamá les enseñaba a poner el pañal? En fin, que sí, que se me cae la baba con ellos, y que encima  me dejan enseñarlo.

Un gustazo cuando encuentras pa personas que te valoran, te respetan y te eligen para dejar constancia de estas cosas…

Gracias a Historietas de mamá por todo, y por sus palabras el otro día, que me hicieron mucho bien.
Echad un vistazo a su blog, porque todas somos mamás cualquiera con nuestras peripecias, pero leer las de las demás, consuela. Además escribe siempre dando consejos sobre maternidad, que suelen venir de lujo.

Un abrazo,
Loren.

Recién Nacido en casa: Carlos

La entrada de hoy me pone muy contenta, y aunque voy a intentar no enrollarme mucho, principalmente es porque éste es el tipo de fotografía que probablemente más me guste hacer. Llega un bebé: una nueva vida comienza. Una aventura por descubrir… Yo ya sé lo que se siente, y es tan jodidamente genial, que soy una yonki de revivirlo una y otra vez con mis clientes… No puedo ser más loca, lo sé. A veces me sorprendo de la capacidad de ser feliz tan inmensa que tengo jajajajajajaj

Pero no es una locura sentir que atesorar momentos de estos tan importantes, que hacen que el corazón lata fuerte cuando los recuerdas, es un lujo.

Y parte dos de estar contenta, es que voy a enseñaros un poco de la llegada del pequeño Carlos a casa, Carlos, que ha nacido en el seno de una familia fantástica.

Las redes me trajeron a su mamá, y es de esos clientes especiales con los que conectas mucho mucho y se te quedan en la patata. Les conocéis un poco porque ya hice una entrada de su embarazo, que enlazo AQUÍ

Pues a lo que iba: Carlos está aquí. Es un niño precioso, tranquilo, y con cara de intelectual. Y lo digo completamente en serio. Cuando le miraba, parecía que estaba pensando cosas importantes, y que toda la sabiduría del mundo se encerraba en sus ojos. A sus padres les hizo gracia cuando lo dije, pero la verdad es que yo lo dije completamente en serio.

Supongo que son mis rarezas, mi exceso de imaginación … Vaya usted a saber, pero iremos viendo conforme crezca!

Os voy a dejar algunas fotos más y os dejo sentir …

  

  

   

 

Un eterno gracias a él, y a su maravillosa familia, que siempre me tratan con tanto cariño, respeto, y amabilidad. Me siento muy querida, valorada y respetada.

GRACIAS.

Septiembre y vuelta al cole

Ya era hora…. He tenido el blog completamente abandonado casi todo el verano. ¡¡Se me olvidó que existía!! Desactivas las notificaciones, poco tráfico que al final acaba en casi nada y … ¿Alguien tiene peor memoria?

Yo me pregunto por qué me pasan estas cosas… y está mal que pase, porque es cierto que, como archivo y muestra de mi trabajo, el blog tiene un potencial innegable, pero también es verdad que yo soy muy propensa a no hacer aquello que en ese momento no me apetece, y supongo que escribir ha quedado abajo en toda la lista y por eso se me olvidó. Podría hablar de crisis existenciales, o que he tenido mucho trabajo, quedaría mejor… pero no es el caso. La vida son etapas que tampoco tienen tanta importancia, y trabajo tenemos todos, es sólo cuestión de organizarse.

La verdad es que dejé de hacerlo un par de semanas, y ya se me fue completamente.

Peeeeero, lo he recordado y aquí estoy, haciendo aquello que vine a hacer: enseñar mi trabajo para que todos veáis que es bueno, y queráis contratarme para recordar vuestros momentos especiales.

Y para ello, comienzo con una sesión de principios de verano de la que ya habéis visto alguna foto en el feed de Instagram, y que sé que os ha gustado mucho porque me lo habéis comentado.

Y no me extraña.

Sus protagonistas son Conchi y Fernando. Más ella que él, no voy a engañaros (y no te me enfades, Fernando) y es que mucha gente me ha escrito para darme la enhorabuena por esa luz, ese ambiente, y esa futura mamá tan preciosa. Se han embobado con su sonrisa, con su estilizo, su mirada, la ternura que desprende… En fin. Yo encantada de que así sea.
Pero hablemos de los dos,  pareja bonita donde las haya, que en estas fotografías vislumbraban la incertidumbre de lo que sería empezar la aventura de la paternidad de la mano de Carlos, su primer bebé, que ya ha nacido, y al que voy a conocer la semana que viene en su sesión de bebé.

Estoy segura de que estos recuerdos serán importantísimos en sus vidas para siempre, y ahora que él está aquí  ¡¡Sus primeras fotos profesionales selas hago yo!!! YUJUUUUUUUU
¿Sois conscientes de lo que digo? Si no lo entendéis jamás sabréis lo feliz que soy con mi trabajo…. así es que vamos a dejarlo.
Gracias Conchi porque eres una pasada, ese día ya te dije que me quedé enganchada de ti y tus maneras, y estoy deseando veros a todos juntos con el enano.

 

He vuelto un rato y espero que saquéis vosotros también otro para acompañarme.

Gracias por leerme.

Un abrazo,
Loren.

Perdidos por el Norte de Portugal

Estoy fascinada con el fin de semana largo que he pasado en el norte de Portugal, en la zona de Braganza, y es por eso que me decido a contaros un poco y enseñaros algunas imágenes que allí tomamos, por si os sirve de idea.

Supongo que no es el viaje de los sueños de cualquiera,  ahora veréis, pero estoy segura que sí el de muchas personas que, como yo, disfrutan de lo simple.

Ante todo avisar que sí, que salió perfecto porque lo natural, lo sencillo, nunca falla, pero no por haberlo planeado. No soy buena organizando, he de ser honesta, así es que por casualidad encontré en internet un agroalojamiento a muy buen precio que me pareció que se ajustaba a lo que yo buscaba: una aldea pequeña, no muy lejos de Madrid, paz, tranquilidad, buenos comentarios en booking… y ocio sin estrés para el Rubito. Reservé y me olvidé, hasta que puse en el GPS la dirección del lugar de la reserva el mismo día que marchaba para allá.

Descubrí al llegar que Caravela es una aldea de unos 60 habitantes al norte de Portugal, perteneciente al distrito de Braganza, justo en el parque natural de Montesinhos y es allí donde está ubicada Casarao dos Reís, la casa que la Señora Sara regenta. Tiene una casa grandota de pueblo, de esas con encanto, con espacios amplios, con garaje, con granja, y tiene además mucho espíritu, y por lo que vi, un corazón enorme, pero eso ya lo descubriréis si vais a conocerla.

 

 
Nos recibieron genial, la estancia allí es cómoda, tranquila y acogedora. El Rubito se iba a ratos con Tía Sara, a ratos con Paula (otra chica que ayuda a llevar la casa, y que es más maja que las pesetas) a ver los animales, al garaje con las bicis…. Con total tranquilidad. Yo como una reina. Allí en la aldea todo el mundo es muy afable. Pasamos la tarde entre sus gentes, parando a cada calle, un vinito, te ofrecían buena conversación, bromas al niño, juegos, un vinito, ideas sobre qué visitar esos días, qué ver, qué comer (cenamos espectacularmente con la sobrina de Sara en su Portela  sin carta, a lo que tuvieran, y os aseguro que fue una sorpresa maravillosa!! Cómo cocina esa mujer!!!!Y un vinito!!), anécdotas de las aldeas, de sus habitantes, de cómo fueron y cómo son las cosas … y en esas a mi la tarde me pasó volando, encontrándome como en familia, y planeando, porque es así como organizo los viajes: al buen viento.

Ya tenía planes para los dos días que quedaban gracias a todos ellos. Ea. Que no hay que agobiarse.

Hemos visitado Braganza, por su puesto, pero sobre todo varias aldeas de la zona que son una maravilla, unas más conocidas, otras de esas que conocen ellos, pero a cual más bonita. No hay más que ver las fotos.
  

Una de mis favoritas fue Rio de Onor. No me lo apunté, lo tenía todo en mi cabeza de las charlas de la tarde anterior, y como soy un desastre me costó encontrarla, pero preguntando a la gente, llegamos bien, y es preciosa. Allí igual, nos quedamos con Francisco y su mujer, que regentan el bar de la aldea, a charlar un rato. ¿Les conoces de algo? Pos no, pero os prometo que pasaré a volver a verles en cuanto pueda, porque son amigables a tope y ya tenemos planes para disfrutar del río, y sé que se alegrarán mucho de volver a vernos.

Aldeia de Montesinho nos llevó a un paraje maravilloso, y a media mañana con Isaac, que nos contó sobre su aldea, y con el que nos tomamos un café la mar de rico. Le compramos miel y tengo su teléfono porque no muy lejos volveremos a vernos. Tiene una casita que me puede dejar para visitarles de nuevo …

Antes de volver, pasamos por Puebla de Sanabría, que estaba muy cerca, y que para ellos era como la segunda ciudad a la que acudir para trámites y otras movidas, pero me apetece hacerlo aparte, porque ese lugar ya es un sitio turístico, con mucha gente, con precios normales de lugares masificados, con tiendas de recuerdos, y movidas así. Y creo que igual lo cuento aparte.

Volviendo a mis aldeitas, podría contar sobre los olores, el espectáculo visual de sus calles con flores, los ríos, sus gentes, lo bien que se come allí (aunque mucha mucha cantidad, os lo aviso) y lo que me recuerda su comida a mi tierra, por el condimento y los aliños… Pero es que se me va a hacer muy largo. Tampoco voy a poner fotos donde aparecen ellos, las personas con las que compartimos, por si acaso no les gusta. Hice muchas fotos, pero las he elegido un poco al tran tran para subirlas, porque aunque tengo algunas fotos preciosas que me ha hecho el rubio, no quiero saturar.

Sólo deciros que hay que visitar lugares como estos, y disfrutar de lo esencial, nunca olvidar de dónde venimos.
Sólo hay que tener en cuenta una cosa: no hay mucha cobertura, y no podrás informarte mucho, ni tampoco usar demasiado el GPS, pero te aseguro que pares donde pares, vas a disfrutar. Y por supuesto, no vas a tener mucha posibilidad de estar pendiente del móvil: disfrútalo.

Sesion embarazo: Julieta entre trigales

Tenía muchas ganas de enseñaros esta sesión de embarazo diferente, en medio de un trigal, porque fue un flechazo. Una de esas cosas que les pasan a los fotógrafos, que ven un sitio y dicen: ahí tengo que hacer unas fotos.

Y a ella, a la futura mamá, que sé que le encanta mi trabajo y que quería tener un recuerdo de su barriga, le pareció una idea genial, y se dejó llevar por mis ganas…

Lo encontré paseando una mañana, buscando localizaciones. Desde el coche parecía un sitio chulo, pero no podía distinguirlo. Y escondido entre una arboleda estaba. Además parecía que estaba esperándome porque, no sé quién, había dejado un camino hecho, no muy largo, y un poco estrecho, pero a mi me valía para lo que quería hacer, porque, la verdad, no sé si me hubiera atrevido a pisar el trigo para satisfacer mi deseo…

El caso es que fui un par de veces, a diferentes horas, a ver qué tal era la luz… Y bueno, estaba maravillada. Elegí la que pensé que sería la mejor hora, aunque justo esa mañana el cielo se nubló (está mu graciosillo el tiempo este año…) pero vaya, perfecto, porque la luz de un cielo nublado es maravillosa.

Et voilà:

Julieta está preciosa. Tenía miedo de no verse, de no saber hacerlo, de encontrarse como ajena en un entorno tan apasionante, pero mira, es charlar un poco, contarle que eso de posar no va conmigo, que sólo quiero que sea feliz y lo disfrute, que sea ella misma, y todo sucede, y es fantástico.
No hay que posar, hay que vivir!!!! Hay que conectarse con el momento y disfrutarlo.

Su amiga perruna ayudó mucho, porque es una perrita buena, con miedos por su horrible pasado, pero cariñosa y enamorada de Julieta.

Claro, que quién no se enamora de ella, con su sonrisa permanente, su cara bonita y tierna, su pelo al viento… En alguna foto Julieta representa a como si Ana de las tejas verdes creciera pero su alma salvaje siguiera acompañándola…. movidas de mi cabeza, supongo.

¡¡¡En fin, me encanta!!! Que igual está feo que lo diga yo, pero vaya, hay que venirse arriba de vez en cuando, y sentir que una es la leche. FIN.

Primera comunión: etapas de una familia

Ey! Salaos!!!
Hoy os cuento algo que me pone mú contenta, y es que esta #familia tan bonita que veis me eligió para poner imágenes a la etapa que atraviesan: Hugo hará su #primeracomunión en la mejor de las compañías!!! Todos creciendo juntos y felices.

Siempre os cuento que es importante estar conectado a lo que vivimos, y recordar el global de una etapa, no sólo el momento concreto en el que ponemos toda la carne en el asador y parece que el resto se nos olvida.

Ellos, que lo saben, me conocieron gracias a una amiga que me recomendó (amigaaaa un abrazooooooo) y decidieron hacerse una sesión completa conmigo donde primero aprovechamos para tomar fotos de la familia junta, de sus bromas, sus juegos y sus momentos, y luego hacemos las de comunión propiamente dichas, donde el niño aparece solo, teniendo su protagonismo, como veis en las fotos incorporando cosas que cuentan su historia, sus gustos, sus aficiones… pero también rodeado de los suyos, que es lo que da sentido a todo.

Fueron geniales, Mamen, su mamá, es un amor y me ayudó mucho con su implicación e ilusión desde el principio (así sí me mola currar)… y luego él, que es un encanto de niño, el papá que no dejaba de sonreír facilitando las cosas, jugando y aumentando el ambiente agradable y la peque…. esa sonrisa de pícara, sus travesuras… pasamos una mañana muy divertida.

No nos salió el sol porque ha sido un abril complicado, pero esta luz a mí me encanta mucho más….

Sólo os enseño algunas, un poco de esa historia, de esos momentos… Ahora tienen muchas muchas fotos para recordarlo. Esta mañana me escribía su mamá emocionada viéndolas, diciéndome que se le caía un poco la lagrimilla,  y sé que no es por las fotos en sí, ni por los encuadres, la técnica ni ná de esos rollos,  sino es porque esas fotos le han hecho sentir, sentir fuertecito y ser consciente de todo lo que han hecho juntos.
Esto da sentido a lo que hacemos los que nos dedicamos a dejar recuerdos en la retina.

Gracias por vuestro cariño, apoyo, recomendaciones y por dejarme publicar, y compartir con todos algo que a veces se nos olvida: somos afortunados por vivir y tener una familia.

¡¡¡Un abrazo!!!!

Un regalo perfecto para una mujer

Hola queridas, hoy esto va para vosotras las mujeres.

A todas, a ti, amiga, que eres grande. Que eres fuerte, que sobrevives en esta loca jungla de la vida. Que intentas siempre ser mejor, que tienes presión por el éxito, por estar perfecta, por ser buena madre, amiga, trabajadora, pareja, hermana… (Me viene siempre a la cabeza mi querida Laura y su proyecto MalasMadres). ¿Alguna vez te has parado a pensarte?

Yo dejé de hacerlo durante mucho tiempo y me perdí. No sabía quién era, dónde estaba, qué necesitaba… Y sobre todo, dejé de quererme. Ahora la vida me ha enseñado que no hay mejor amor que el que podamos tenernos a nosotras mismas, que sea como sea mi cuerpo es perfecto, y que tengo que cuidarme porque sólo así podré sacar hacia afuera todo eso que nos hace buenas amigas, madres, trabajadoras, parejas… personas. Y no por lo que saquemos hacia fuera para hacer felices a los demás, sino por la paz que dentro nos deja.

Hay que quererse y para ello hay que empezar por mirarse a una misma. Dedicarnos tiempo. Pensarnos. Yo, a lo largo del tiempo que llevo trabajando en esto de las fotos, me he dado cuenta de lo feliz que es la gente cuando está en una sesión, independientemente del tipo que sea. Se preparan, se la sueñan, la piensan, la disfrutan… la desean con fuerza. Y eso, focalizado además en el interior, es brutalmente potente. Por eso sé que esto va a funcionar:

Imagínate que un día decides parar un poco, y pensarte. Tolerarte con tus cosas buenas y malas, querer tus curvas, tus cicatrices, tus estrías. Y sonreirte. Y que quieres recordar eso todos los días, los que estás a tope, y los que realmente sientes que no vas a poder seguir adelante… Para conseguirlo, yo te propongo hacer una sesión de fotos personal, ponerte guapa, y que salgamos a la naturaleza a respirar aire puro … puedes imaginarte feliz, y serlo. Yo juego un papel de observadora, de conductora si quieres de esa situación. Te ayudo a que esto sea posible. Te aconsejo antes de la sesión, pero sobre todo, te dejo el recuerdo en forma de imágenes para que, si un día se te olvida que eres y que necesitas ser, tengas estas fotos para recordarlo.
Yo te regalo una copia que pongas en un lugar visible de tu hogar, para que puedas recurrir a ella cuando la necesites, y que esa imagen te transporte a la realidad.

Viene el día de la madre, y esto es un momento en el que seguro que nos van a regalar algo, por pequeñito que sea. Pues di alto y fuerte que quieres una sesión para sentir todo esto que has leído, y del resultado,  tu favorita, cuélgala en un lugar muy visible de tu casa.

Ayudarte a ti misma, amarte y quererte, es la condición necesaria para vivir en paz y feliz. 

Marian lo hizo. Se dedicó una mañana para ella, y yo tuve la suerte de acompañarla, y dejar para siempre el recuerdo de que ella es bonita, es fuerte, es valiente, y es perfecta. Como somos todas. Cada una en su estilo, a su manera.

Estas imágenes se han convertido en unas de mis favoritas, una sesión redonda, divertida (vinieron unos toros a vernos, y nos dieron un gustito importante jajajaja) pero sobre todo me gusta verla sonreír mientras las mira, las recuerda, las siente.

Hay que ser valiente y sentir. Vivir tal y como tu corazón late. Sin imposturas, ni incongruencias. Simplemente tú.

Gracias Marian, hay enseñanzas compartidas que perdurarán para siempre.

Un abrazo de tu amiga,
Loren.