Sesión de familia: Trabajar con niños pequeños

Os enseño una familia preciosa de la que sé que no voy a olvidarme nunca gracias a ella, a la pequeña Abril, y mediante ellos aprovecho para contaros cómo trabajo con niños pequeños.

Son muchas familias las que he conocido, muchos niños cada uno con su particularidad, y a veces los nombres he de reconocer que me bailan, pero no las historias, ni los momentos. Para mí son más emociones que nombres, más momentos especiales que identidades en sí. Como todos repetís,(tengo esa gran suerte), al final los nombres me los sé, pero prefiero contar los detalles, y por qué me sacan una sonrisa.

Del nombre de la pequeña Abril no voy a olvidarme , aunque por lo pronto sólo la haya visto una vez, pero es porque sus papás me contaron la bonita historia de su nombre, y esa historia está ligada a una celebración constante de su mes, su nombre, y su vida. Por eso siempre sabré que se llama Abril.

Y no la olvidaré sobre todo porque me regaló uno de los momentos más bonitos que he vivido en mi profesión.

Sus papás no sabían cómo reaccionaría Abril durante la sesión, probablemente tímida, decían, quizá seria, distante… ¿Y si no tiene el día? ¿Y si nos llora por miedo a lo desconocido? Le gusta sentirse segura, y si no conoce a la persona no va a colaborar…

Y bueno, ahora veréis las fotos, pero ella demostró lo que es: una niña feliz, querida, acompañada y segura, libre y sin miedos.

Para no asustarles, al principio no me acerco mucho a los niños. Les dejo su espacio porque considero que es mejor que me vean interactuar con sus padres, que vean las sonrisas, las frases que cruzamos con complicidad porque ya hemos hablado previamente para preparar la sesión, que vean a sus padres felices y relajados, así ellos puedan sentir que no pasa nada. No soy la típica que llega y besa, y toca, y dice frases locas a los niños. Primero los padres, y dejo que ellos poco a poco se acerquen.

Tampoco quiero que me den un beso. Yo beso a sus padres, pero a ellos no. Les saludo, les sonrío, y sigo con el momento bienvenida, porque sus papás me conocen por ese trabajo previo que hago vía tlf o mail, por esa confianza que intento crear con la familia para facilitar mi trabajo y mejorarlo, pero para ellos soy una desconocida.

Con los niños de comunión, por ejemplo, trato de hablar antes, porque son más mayores y pueden decidir, contarme cosas, preguntarme lo que quieran… y cuando llega el día de la sesión se acercan ellos, me abrazan y todo fluye, pero con los pequeños la única forma es a través de sus referentes.

Pues esta sesión fue como la seda. Jugamos, nos reímos, nos contamos cosas, y cuando acabó hicimos una despedida larga, y es que las despedidas suelen ser largas porque me gusta ese momento posterior de comentar cómo ha ido, e ir cerrando conversaciones que se iniciaron mientras trabajaba, pero como yo me vengo arriba y me inspiro y me vuelvo loca, dejo las conversaciones a medias.

El caso es que cuando nos íbamos, la mamá de Abril le dijo: ¿Das un abrazo a Loren? Y Abril saltó de sus brazos, y me agarró a mi fuerte, emocionada. Yo me sorprendí, me sentí feliz, y lloré. Lloré mucho por poder tener la suerte de vivir ese momento. Por saber que una niña se siente bien, se siente segura, se siente cómoda. Por saber que es posible llegar al corazón de las personas haciendo lo que hago. Por tener la suerte de ver siempre el lado bueno y amable de la vida. Lloré y seguí llorando porque Abril no quería soltarme. Y sus papás se emocionaron conmigo. Y sé que suena moñas, pero es lo que hay, es lo que pasó y es lo que siento.

Yo como fotógrafa hago muchas cosas, pero cuando me preguntan cómo me defino, siempre digo que soy fotógrafa de familias. Las familias empiezan en un punto (boda o no, pareja o no, embarazo o no, mascotas o no, cumpleaños, comuniones, etc…) y evolucionan y avanzan, y me gusta ir creciendo con ellas. Trabajar con familias, con familias como la de Abril, y con momentos como los que vivo, es lo que le da sentido a todo.
Gracias, chicos, ya os dije que esto era muy especial para mi. Gracias por dejarme contarlo. me cae la lagrimilla de recordarlo y escribirlo. Espero que os guste.

Un beso enorme.

Fotografía de Familia: Un recuerdo anual.

¡Hola queridos! Hoy os enseño una sesión de fotos en familia y os hablo sobre la importancia de estas para generar conversaciones y recuerdos cuando nuestros hijos crezcan.

Ya sabéis que nadie como yo para contaros la importancia de las fotografías para una familia. No sé vosotros, pero yo, si tiro de memoria simplemente, me quedo corta. No me acuerdo ni de la mitad de la mitad de las cosas que nos han pasado, o las recuerdo a destiempo, cuando ya no importan.
Es por eso que digo siempre que las fotos son la llave que abre esos recuerdos. Delante de una foto, o un álbum, soy capaz de contarle a mi hijo miles de historias, desde las tonterías más tontas, a lo gordo: “este año estábamos cambiando de casa, y esta foto la hicimos en navidad, cuando bajamos a ver a los abuelos, y tú estabas empeñado en quedarte a vivir allí, porque ese año, decías, que el Ratón Pérez no vendría si no dormías en la cama con la abuela….”

Si lo deseas, es un no parar.

Y María y Xisco lo saben. Y les adoro,  porque todos los años, y aunque ahora vivan fuera de España, por las mismas fechas, me llaman para dejar constancia del paso del tiempo en su familia. Los niños crecen, nosotros vamos cambiando, y contarlo para el futuro es importantísimo.

Seguro que les habréis visto por aquí por el blog con anterioridad, porque son un amor y me dejan con gusto que os enseñe mi trabajo.

Aquí una selección de una sesión completa en la que lo pasamos en grande, y donde podemos ver la personalidad de cada niño, sus sonrisas, su forma de mirar, su relación con el mundo…

Gracias a ellos, por todo, por su cariño, confianza, y por hacerme todo tan fácil, y subirme la autoestima tanto con sus gestos y palabras. También a los abuelos, que aunque no salen, siempre se vienen y tienen un abrazo para mí.

Es por estas cosas que mi trabajo merece tanto la pena.

Fotografía de Recién Nacido en el Hospital

Hay momentos en la vida que son tan importantes, que a mi me cuesta describirlos. Uno de ellos es sin duda la llegada de un nuevo bebé al mundo, un nuevo miembro en una familia, una nueva vida que va a empezar a construirse con la fascinación que eso conlleva… Y no un bebé así, a lo global, sino TU bebé. Tu hijo.

¿Véis? He pensado mucho el párrafo y tampoco es nada del otro jueves. De pequeña soñaba con ser escritora, y como buena lectora exigente que soy, y persona sensible que siente, disfruta vive y padece todo lo que sucede a su alrededor,  me doy cuenta del mérito que tiene saber contarlo.

Yo intento hacerlo mediante mis imágenes. Estas fotografías que voy a enseñaros formarán parte de esa nueva vida para siempre, también de la de sus hermanas, sus padres, sus abuelos… sus amigos en el futuro, la nueva familia que ella creará para incorporarla a la que ahora vemos…

Fascinante, sin más.

Como fascinantes son ellos. Una familia sencilla, una mamá sonriente y feliz, templada, creo que ha aprendido mucho y bien de todo el pasado, y ahora disfruta de su presente ilusionándose por el futuro.
Unas hermanas para las que la pequeña ha sido un regalo. Un papá pleno.

Miren ustedes…
  
Ese primer encuentro entre hermanas me hizo llorar, lo reconozco.
Las vi tan felices, y me pareció tan bonito ese momento, que por más veces que lo viva, (porque lo vivo muchas veces con muchas familias diferentes y aunque con matices y detalles siempre se parece) no consigo no llorar, no emocionarme.

¿Os habéis fijado en cómo de atentas estaban mientras mamá les enseñaba a poner el pañal? En fin, que sí, que se me cae la baba con ellos, y que encima  me dejan enseñarlo.

Un gustazo cuando encuentras pa personas que te valoran, te respetan y te eligen para dejar constancia de estas cosas…

Gracias a Historietas de mamá por todo, y por sus palabras el otro día, que me hicieron mucho bien.
Echad un vistazo a su blog, porque todas somos mamás cualquiera con nuestras peripecias, pero leer las de las demás, consuela. Además escribe siempre dando consejos sobre maternidad, que suelen venir de lujo.

Un abrazo,
Loren.

Recién Nacido en casa: Carlos

La entrada de hoy me pone muy contenta, y aunque voy a intentar no enrollarme mucho, principalmente es porque éste es el tipo de fotografía que probablemente más me guste hacer. Llega un bebé: una nueva vida comienza. Una aventura por descubrir… Yo ya sé lo que se siente, y es tan jodidamente genial, que soy una yonki de revivirlo una y otra vez con mis clientes… No puedo ser más loca, lo sé. A veces me sorprendo de la capacidad de ser feliz tan inmensa que tengo jajajajajajaj

Pero no es una locura sentir que atesorar momentos de estos tan importantes, que hacen que el corazón lata fuerte cuando los recuerdas, es un lujo.

Y parte dos de estar contenta, es que voy a enseñaros un poco de la llegada del pequeño Carlos a casa, Carlos, que ha nacido en el seno de una familia fantástica.

Las redes me trajeron a su mamá, y es de esos clientes especiales con los que conectas mucho mucho y se te quedan en la patata. Les conocéis un poco porque ya hice una entrada de su embarazo, que enlazo AQUÍ

Pues a lo que iba: Carlos está aquí. Es un niño precioso, tranquilo, y con cara de intelectual. Y lo digo completamente en serio. Cuando le miraba, parecía que estaba pensando cosas importantes, y que toda la sabiduría del mundo se encerraba en sus ojos. A sus padres les hizo gracia cuando lo dije, pero la verdad es que yo lo dije completamente en serio.

Supongo que son mis rarezas, mi exceso de imaginación … Vaya usted a saber, pero iremos viendo conforme crezca!

Os voy a dejar algunas fotos más y os dejo sentir …

  

  

   

 

Un eterno gracias a él, y a su maravillosa familia, que siempre me tratan con tanto cariño, respeto, y amabilidad. Me siento muy querida, valorada y respetada.

GRACIAS.

Septiembre y vuelta al cole

Ya era hora…. He tenido el blog completamente abandonado casi todo el verano. ¡¡Se me olvidó que existía!! Desactivas las notificaciones, poco tráfico que al final acaba en casi nada y … ¿Alguien tiene peor memoria?

Yo me pregunto por qué me pasan estas cosas… y está mal que pase, porque es cierto que, como archivo y muestra de mi trabajo, el blog tiene un potencial innegable, pero también es verdad que yo soy muy propensa a no hacer aquello que en ese momento no me apetece, y supongo que escribir ha quedado abajo en toda la lista y por eso se me olvidó. Podría hablar de crisis existenciales, o que he tenido mucho trabajo, quedaría mejor… pero no es el caso. La vida son etapas que tampoco tienen tanta importancia, y trabajo tenemos todos, es sólo cuestión de organizarse.

La verdad es que dejé de hacerlo un par de semanas, y ya se me fue completamente.

Peeeeero, lo he recordado y aquí estoy, haciendo aquello que vine a hacer: enseñar mi trabajo para que todos veáis que es bueno, y queráis contratarme para recordar vuestros momentos especiales.

Y para ello, comienzo con una sesión de principios de verano de la que ya habéis visto alguna foto en el feed de Instagram, y que sé que os ha gustado mucho porque me lo habéis comentado.

Y no me extraña.

Sus protagonistas son Conchi y Fernando. Más ella que él, no voy a engañaros (y no te me enfades, Fernando) y es que mucha gente me ha escrito para darme la enhorabuena por esa luz, ese ambiente, y esa futura mamá tan preciosa. Se han embobado con su sonrisa, con su estilizo, su mirada, la ternura que desprende… En fin. Yo encantada de que así sea.
Pero hablemos de los dos,  pareja bonita donde las haya, que en estas fotografías vislumbraban la incertidumbre de lo que sería empezar la aventura de la paternidad de la mano de Carlos, su primer bebé, que ya ha nacido, y al que voy a conocer la semana que viene en su sesión de bebé.

Estoy segura de que estos recuerdos serán importantísimos en sus vidas para siempre, y ahora que él está aquí  ¡¡Sus primeras fotos profesionales selas hago yo!!! YUJUUUUUUUU
¿Sois conscientes de lo que digo? Si no lo entendéis jamás sabréis lo feliz que soy con mi trabajo…. así es que vamos a dejarlo.
Gracias Conchi porque eres una pasada, ese día ya te dije que me quedé enganchada de ti y tus maneras, y estoy deseando veros a todos juntos con el enano.

 

He vuelto un rato y espero que saquéis vosotros también otro para acompañarme.

Gracias por leerme.

Un abrazo,
Loren.

Primera comunión: etapas de una familia

Ey! Salaos!!!
Hoy os cuento algo que me pone mú contenta, y es que esta #familia tan bonita que veis me eligió para poner imágenes a la etapa que atraviesan: Hugo hará su #primeracomunión en la mejor de las compañías!!! Todos creciendo juntos y felices.

Siempre os cuento que es importante estar conectado a lo que vivimos, y recordar el global de una etapa, no sólo el momento concreto en el que ponemos toda la carne en el asador y parece que el resto se nos olvida.

Ellos, que lo saben, me conocieron gracias a una amiga que me recomendó (amigaaaa un abrazooooooo) y decidieron hacerse una sesión completa conmigo donde primero aprovechamos para tomar fotos de la familia junta, de sus bromas, sus juegos y sus momentos, y luego hacemos las de comunión propiamente dichas, donde el niño aparece solo, teniendo su protagonismo, como veis en las fotos incorporando cosas que cuentan su historia, sus gustos, sus aficiones… pero también rodeado de los suyos, que es lo que da sentido a todo.

Fueron geniales, Mamen, su mamá, es un amor y me ayudó mucho con su implicación e ilusión desde el principio (así sí me mola currar)… y luego él, que es un encanto de niño, el papá que no dejaba de sonreír facilitando las cosas, jugando y aumentando el ambiente agradable y la peque…. esa sonrisa de pícara, sus travesuras… pasamos una mañana muy divertida.

No nos salió el sol porque ha sido un abril complicado, pero esta luz a mí me encanta mucho más….

Sólo os enseño algunas, un poco de esa historia, de esos momentos… Ahora tienen muchas muchas fotos para recordarlo. Esta mañana me escribía su mamá emocionada viéndolas, diciéndome que se le caía un poco la lagrimilla,  y sé que no es por las fotos en sí, ni por los encuadres, la técnica ni ná de esos rollos,  sino es porque esas fotos le han hecho sentir, sentir fuertecito y ser consciente de todo lo que han hecho juntos.
Esto da sentido a lo que hacemos los que nos dedicamos a dejar recuerdos en la retina.

Gracias por vuestro cariño, apoyo, recomendaciones y por dejarme publicar, y compartir con todos algo que a veces se nos olvida: somos afortunados por vivir y tener una familia.

¡¡¡Un abrazo!!!!

Sesión de Embarazo: esperando a Mateo.

Una bonita espera, tan bonita como la familia en sí.

Y es que en ellos descubrí a unos chicos que eran un encanto. Pasamos la tarde juntos, y era como si nos conociéramos de toda la vida! De verdad que no os miento… no sabéis lo bien que yo me lo paso….
Cuento siempre el buen rato que echo con mis familias, pero es que suele ser así principalmente por dos factores: Por lo contenta que viene la gente a hacerse una sesión de fotos, porque para ellos es como una ilusión, un momento chulo (así procuro transmitirlo en los contactos previos que tenemos antes de hacer las fotos) y por lo feliz que llego yo, que ya me viene de serie este carácter así como fácil, pero es que encima me contagio enseguida del buen rollo.

En esta familia descubrí además de buenas personas agradables, a su peque, que me pareció impresionante. Normalmente los niños corren, saltan, gritan, preguntan, no paran … Ella en cambio me miró desde el principio con una mirada maravillosa, infinita, tierna. Ha sido una de las niñas a las que más he disfrutado fotografiando. Me infundía respeto. Todo el tiempo respeté su espacio, y disfruté captando sus expresiones de sabiduría, de pensamiento profundo, sus largas miradas… a saber qué había dentro de esa cabecita… Hasta que papá la tiró por los aires, y mamá le dio un abrazo, que entonces me dedicó una sonrisa preciosa …

 

Bueno, a Mateo le queda poco para llegar, y por lo que me han dicho sus papis, yo voy a tener la suerte de conocerlo en cuanto nazca, así es que no puedo pedir más. Sólo que ellos encuentren en estas fotografías cuando las miren dentro de años así, de sopetón,  todo el amor que se tienen, lo bonito del momento, y lo impresionante de su pequeña, que no se separó del muñeco de su hermano, y que creo que va a ser muy feliz con la suerte de padres que tiene.

Os mando un abrazo, y un GRACIAS así en grande por el trato, la valoración hacia mi trabajo, dejarme compartirlo, y el futuro que vendrá.

Comuniones 2018: agenda abierta

Queridos míos.
Ya llega el comienzo de un nuevo año, y con él los preparativos en todas aquellas casas en las que a alguno de los peques le toca hacer su Primera Comunión.

Para mi, los que me conocéis, sabéis que es una etapa muy alucinante. Y más ahora que soy madre de un niño que comienza a ser mayor. Es esa edad en la que ellos van adquiriendo sus maneras y en las que definitivamente todas las madres os dais cuenta de que el niño/a que teníais en casa empieza a hacerse mayor.

Por eso para mí, las comuniones tienen un sentido, no sólo sacramental, sino más como de etapa de la vida. Incluso a aquellas familias que se han planteado si hacerla o no por creencias religiosas, les digo: es un momento perfecto para recordar una etapa vital, independientemente de lo que creas y de cómo te lo tomes.

Y es que gracias a dios la fotografía, como todo en la vida, ha cambiado mucho. Ya no tenemos esas fotos estáticas y sobrias que imperaban. Y eso que yo aún contemplo mi fotografía de comunión cuando voy a casa de mi madre con sonrisa, y melancolía, (y eso que tengo al niño Jesús entre las manos, muchas campanillas en el pelo, y una considerable cara de pan) y da un poco igual qué fotografía te hagan que, con los años, te va a parecer entrañable, pero además de eso, podemos conseguir mucho más, y es que con los años, la veas bonita, feliz, y sobre todo, que cuente la historia de lo que eras con 9 años, en esa etapa en la que el bebé voló, y el niño está a punto de hacerlo.

Con mi sesión de foto de comunión, (previa al gran día para poder hacer los recuerdos que luego regalaremos a familiares y amigos) quiero que además mostremos lo que él o ella es, lo que le gusta, lo que hace, lo que piensa y lo que siente. Implico mucho a los niños y a las familias, porque esto no es postureo: yo quiero ir más allá, hacer mucho más, y contar vuestra historia.

¿Qué me dices?

Aquí os dejo algunos ejemplos de comuniones pasadas, para que veáis mi estilo, y os decidáis a pedirme información sin compromiso, porque os aseguro que otra cosa a lo mejor no, pero maja soy un rato 😉

Aquí me tienes dispuesta a informarte.

Un abrazo,
Loren.

Por una feliz navidad y mil gracias.

25 de diciembre FUN FUN FUN!!!!

SIIIIIIIII, ¡¡en mi casa los villancicos ya están a toda mecha, con la lista de reproducción de Spoty a tope, y unas ganitas de navidad que me vuelvo loca!! Hemos decorado la casa con manualidades (como la de la foto, que la ha hecho el Rubito) y tengo luces colgadas por todos lados como para hacer una tienda de iluminación.

Estas navidades son taaaaaaan bonitas para mi… Por muchas cosas, pero la principal es que voy viendo color al asunto, al asunto de vivir así en general…. Y en particular, con lo que nos ocupa aquí, que son mis fotografías, lo veo todo con arcoiris y purpurina. Y es que hace un año yo, así como apocada y discreta, iba diciendo de a poquitos que tenía un sueño por cumplir. Pero han ido pasando los meses, y el sueño está ya viviéndose: dejo recuerdos bonitos para los demás. Y trabajar, lo que se dice trabajar, para mi ahora es un sueño.

El otro día, hablando con una chica que se va a hacer una sesión de embarazo a principios de año a la que conocía en esa conversación telefónica, le hablada de mi suerte. Así, a lo loco.  Y lo entendió a la primera. Dice que ella entró en mi IG y vio 2 fotografías que la hicieron saber que tenía que llamarme. Le hablé precisamente de eso que yo llamo suerte pero que en realidad creo que es una cuestión de feeling, de sensaciones parecidas, de entender lo que alguien desprende y transmite, de sentirse reflejado con una forma de ver las cosas. Y cuando las cosas son así, todo fluye guay para las dos partes.

Cada vez sois más los que me escribís para hacer una sesión de fotos conmigo, y es que siempre son personas que están felices de vivir un momento, que viven la vida como una experiencia. Es gente que comprende lo importante, que te da cariño, que te abre su corazón, que crea un clima bonito, que tiene ganas de sentir, y vivir bonito.

Siempre les pido que vengan felices, que dejen atrás todo lo malo que en todas las casas hay, y que se concentren en todo lo bueno. Y no me miran raro. Normalmente lo traen de serie.

Yo sé que soy una loca de la vida. Que parece que voy desprendiendo purpurina a cada paso, que parezco tontita a veces, o que no tengo los pies en la tierra, quizás un poco simplona, pero también sabéis que me la trae un poco al pairo. Yo me entiendo, conozco mi profundidad y es por ella que sé vivir así y escribir así, en mi montaña rusa,  sobre todo porque así a mi me merece más la pena. Esto no quiere decir que no viva sombras, que las cosas sean fáciles, o que no me duela el corazón, pero tengo la suerte de poder vivir más o menos bien con todo eso, y que los ratos a oscuras sean los menos. Incluso en Navidad, donde parece que todo afecta más, y más duele… pero volvamos a la purpurina…

Os voy a felicitar de la mejor manera que sé, y es haciendo un pequeño resumen con imágenes de algunas de las sesiones de Navidad de este año, que se han hecho bajo un solazo de impresión por lo atípico de este año en cuanto al clima se refiere, y que espero que os hagan sonreír un poco, y plantearos que dejar un recuerdo para toda la vida es importante. Que vivir los momentos que tenemos ahora es básico. Que nuestra familia por imperfecta que sea, es maravillosa. Y que la Navidad es una gran época para todo, igual que los demás meses, pero también para quererse más y mejor.

GRACIAS con todo mi corazón a todas las personas que han confiado en mi, que me recomiendan, que me mandan besos, que me abren su corazón en los mails de presentación haciéndome que tenga más ganas de conocerles aún, que piropean mis fotos, mi trabajo, que me hacen creerme que valgo, que me abrazan, que me ayudan a ser mejor, a ser grande…. A todos esos que me sonríen, que son efusivos, y que me contagian esa lucha por los sueños.

Me he declarado la ThanksGivin Malagueña. Soy muy feliz. GRACIAS.

A todos vosotros, os abrazo fuerte. Feliz Navidad.

Fiesta presentación del Calendario CenasAdivina 2018

Con el objetivo de compartir una noche genial con los presentes, y con los que no pudieron asistir pero llevamos en el corazón, escribo ésta entrada.

El proyecto de Silvia es todo magia. En CenasAdivina se junta a gente dispar, con motivaciones y sueños diferentes, pero un objetivo común: compartir  sus conocimientos, anécdotas y emociones con una sonrisa y un montón de ilusión. Ya todos conocéis lo que significa, muchísimas personas han pasado por sus cenas en su casa, y todos repiten encantados.

Y como el proyecto crece, también lo hacen sus encuentros y sus necesidades: en septiembre, con el comienzo del curso, comienza el nuevo año Adivina quién va a venir a cenar esta noche. Silvia lleva dos años presentando el calendario de cenas del año siguente a lo grande, reuniendo a toda la buena gente que ella asegura que la hace tan feliz (y se le nota) y dando gracias a cada minuto. El lugar elegido es la Fundación Dar a los que recomiendo visitéis porque han una labor fantástica. Muchos colaboran poniendo manjares exquisitos, vino del bueno, chuches, música, obras de arte, y donando su trabajo o su producto para una rifa divertidísima que tiene como fin recaudar fondos para la fundación.

Yo no quiero nombrar a nadie específicamente porque seguro que se me pasan nombres, colaboradores, asistentes, gente especial o amigos, y eso no me gustaría, que para eso está Silvia, pero sí quisiera que os dierais un paseo por las fotografías y veáis a toda esa gente que pone su corazón y su ilusión en un proyecto tan bonito.
La intención de este post es que podáis ver en mis imágenes qué fue de aquella noche preciosa, llena de cariño y sonrisas, y con el segundo botón del ratón, pinchéis en la foto que queréis conservar para el recuerdo, la descarguéis, y la podáis guardar o compartir en redes sociales si os apetece, y si nombráis a los colaboradores, y a la fotógrafa, mejor que mejor jajajaja

Aún faltan fotos de un par de compañeras, mis queridas @photographersontheroad Esther e Isabel, que documentaron el evento también, por eso aquí faltan algunas partes del evento. Os pongo el enlace cuando estén listas.

Y estad atentos a mis queridas fotógrafas. Miradlas a todas haciendo el loco y riéndose mucho mucho. ¡¡Han sido el gran regalo que me ha hecho Silvia!! Que tus compañeras te ayuden siempre, te apoyen, compartan, te quieran y te cuiden, no tiene precio. Gracias a todas mis chicas.

Aquí van:

 

¡Gracias a todos por los abrazos calentamos y las sonrisas!