Sesion de pareja: Lola y Javi

Queridos todos, os enseño a una pareja bonita donde las haya.

Ellos son Lola y Javi, y tienen una conexión especial. Entendieron perfectamente de qué iba la cosa, y les dije simplemente que una sesión de pareja es, bajo mi punto de vista, un momento de reflexión: “tenéis que conectar con lo que sentís el uno por el otro. ¿Por qué estáis juntos? ¿Qué os gusta del otro? ¿Cuántas cosas bonitas hace por ti, te hace sentir, te aporta y te suma? pues miráos y sentidlo”

Simplemente las sesiones de fotos van es eso para mi.

Cuando pasen los años, quiero que las veáis y sonriáis recordando lo bonito del momento, vuestro aspecto, cuestas miradas y vuestras sonrisas, y todo eso tiene que ser real, tiene que estar conectado.

Y así fue, que me lo pusieron muy fácil, y que en nada tenía un montón de fotos bonitas para su futuro, porque lo sienten.

Espero que os gusten y que mis palabras os sirvan a todos para reflexionar sobre la importancia de los momentos juntos, de calidad, y de conciencia para el recuerdo, y si no váis a haceros fotos, que sería ideal, al menos esta noche os sentéis con vuestra pareja se lo contéis y os miréis de esta manera. A veces se nos olvida. Nos dejamos llevar por el ritmo de la vida y se nos olvida.

Gracias a esta bonita pareja por sus sonrisas y sus palabras de cariño hacia mi y mi trabajo. Que tengáis un día muy feliz juntos.

¡¡¡Un abrazo!!!

Contando una historia …

Comienza la semana, y con ella, y antes de que termine febrero (que es un mes muy especial en este relato), quiero contaros la historia de la que para mí ha sido una de las sesiones de fotos más especiales de mi vida.

Andrea vive en Barcelona y contacta  conmigo hace meses (tipo octubre) porque ha tenido una idea muy especial de regalo a su chica: una sesión de fotos juntos.

Yo de primeras pienso: Qué bonito, pero .. ¿Ir a Barcelona para una sesión? Pues igual no sé yo si me va a pillar así como a mano …
Pero él insiste: “te sigo en redes desde hace mucho, me gusta tu trabajo, a ella también, y por cómo expresas cuando escribes,  creo que tienes que ser tú la que nos haga las fotos de ese momento”.

Una locura, pienso. ¿Será verdad esto? Mejor nos llamamos y hablamos… y durante la conversación me cae bien el chaval, me cuenta su historia, me enamoro de su chica por cómo la describe, de ellos dos como pareja, y de él como persona, porque es fantástico, un hombre increíble, de esas personas que quedan pocas, sensible, que se preocupa por los detalles, que está conectado con la realidad en la que vive…   encima me he puesto así como gordita al oírle hablar de mis fotos, como orgullosa jajajajaja …
Entonces quiero saber más: “¿Me cuentas esa idea que has tenido a la que haces alusión todo el rato?”

“A ver, Loren…quiero casarme con ella, y quiero pedírselo de forma especial. ¿Ves posible regalarle la sesión de fotos, y pedirle matrimonio de sorpresa, sin que se lo espere, durante la misma? ¿Tú me ayudas?”

¡¡¡BOOOOM!!!

¿Te ayudo? ¿En serio vas a hacer esto? ¿Conmigo? ¿De verdad?

La flamenca del whatsapp me poseyó, mis emociones salieron a borbotones, empaticé a lo bestia, sentí que ella, Nuria, era la mujer más afortunada del mundo, y yo de rebote la segunda porque a lo mejor tenía la oportunidad de formar parte de esta historia, su historia, y contarla. ¿Sabéis lo que es eso?
Sigo llorando aún hoy, que estoy escribiéndolo, que ya lo he vivido y ha sido precioso.

Fue un regalo de la vida.

Por supuesto que iba a ir a Barcelona, en febrero, que era su aniversario juntos, y el cumpleaños de ella, y por supuesto que mi corazón iba a estar a tope con este proyecto. También el del rubio, al que le conté la historia, y se vino conmigo (un poco acojonada en la primera parte de la sesión por si se iba de la lengua y nos destrozaba la historia jajajajaja)
Y no creo que tenga que contar mucho más. La mañana que pasamos juntos (con rubio incluido) fue maravillosa.

Hicimos unas cuantas fotos para aparentar que era una sesión “normal”

 
Pero yo estaba histérica, con la emoción a flor de piel… y Andrea no dejaba de mirarme ansioso…. Así es que había que darle la señal…
Y de repente, caminando, llegamos a un lugar en el que ella dice: “Jo, qué sitio tan bonito, este lugar siempre me ha encantado, y me hizo mucha ilusión, Loren, que dijeras que haríamos las fotos aquí”.

Andrea y yo nos miramos y dijimos: ¡¡AHORA!!
 


Cuando le pidió matrimonio y Nuria dijo Sí, nosotros dos nos quedamos tranquilos y ahora fue ella la que, feliz, emocionada, y con un nudo en el estómago, temblaba nerviosísima y no podía dejar de sonreír …

Lloramos un ratito todos…. pero con la risa floja. Todo mereció la pena….

El paseo de después, locos de felicidad, las risas, la complicidad, y el vinito rápido que tomamos al acabar, porque necesitaban estar solitos …

   

La vida, que me da estos regalos… Y yo no puedo más que agradecer mi suerte, mi bendita suerte. No sé si he sabido contar las historia, pero a nosotros nos ha valido, y aquí esta que os escribe está feliz, plena y agradecida.

Andrea y Nuria. Sois uno de mis regalos. GRACIAS.

Sesiones de AMOR

En este post no quiero extenderme mucho.
Yo sé que algunos estáis un poco saturados de estas fechas, de lo que implican, de  lo que supone… Pero también sé que hay gente que está viviendo su momento de ilusión, de hacer tonterías, de sentir a lo bruto el amor, y de aprovechar cualquier excusa para demostrar que siente mucho y bien por alguien, y que quiere recordarlo para que dure toda la vida.

A los que no les molesta, a ellos me dirijo. No vayamos a molestar…Porque ojalá pudiéramos guardar en un frasquito esa sensación, y repartirla, como el que regala una chuche… pero no podemos. Aunque a mi a veces me pasa que viendo una fotografía, la recuerdo. Aunque sea de personas que no conozco. Mucho más si es mi propia imagen. Y esto es muy guay, y se parece mucho a lo del frasquito. Por estas cosas son por las que me gusta mi trabajo.

Así es que os propongo a los rezagados que aún no sepan como demostrarlo, y aún pasada la fecha comercial, ( ya no sólo porque sea 14 de febrero, sino porque es febrero, porque hace frío, porque es un planazo, porque a veces brilla el sol, porque las nubes no huelen y ¡¡¡porque le quieres!!!… ¡sobre todo por eso!) que se pongan en contacto conmigo y hablamos sobre ello.

Hablamos sobre vosotros, sobre tí, sobre tu pareja, sobre tu mejor opción. Tus sueños, tus planes, cómo fue que llegasteis hasta aquí… sobre cómo sois, qué os gusta, y qué es lo que siente cuando piensas en ello. 

Os aseguro que hacerse una sesión fotográfica no es sólo un recuerdo en imágenes, es una experiencia feliz.

¿Hablamos?

Sesión de pareja: Susana y Nacho

A mi que la gente natural y sencilla me encanta… y resulta que esta pareja tan auténtica y libre me llama y me da la alegría (profesional y emocional) de decirme que les gusta mi estilo y que quieren que les haga unas fotos de recuerdo del momento por el que atraviesan… ¡¡¡Y yo que me pongo como la flamenca del WhatsApp y me motivo!!!

La verdad es que Susana es una mujer estupenda. Tiene mucha vida, es una persona llena de conocimiento, de paz, de sonrisas y de buena vibra. Me gustó hablar con ella y conocerla un poco más porque descubrí un saco de sorpresas: hace mil millones de cosas, le encanta aprender sobre ellas, vivirlas y compartirlas!!! Nacho es más tímido, pero comparte con ella ese puntito de locura, y al ratito se suelta y es un tío estupendo, que te hace reír, y te escucha con atención.

Ella quería una sesión con su chico de dos partes, una  más “normalita” y otra, que ya os enseñaré en otra ocasión, más loca y desenfadada, compartiendo juntos la pasión que les une mucho: colocarse el chandal y salir a correr.

Aquí os dejo esa parte tranquila, de charla, de risas, de bromas y de vergüencita de saber que hay quien te está mirando a través de la cámara… pero que al ratito se les olvidó…

Gracias Susana y Nacho!! Han pasado días porque a mi la vida no me da, y porque siempre busco un momento especial para publicarlo todo y la realidad es que cada minuto que pasmos respirando es mágico!!! Aquí va. ¡¡¡Me encanto compartir con vosotros una sesión tan loca y tan divertida!!!! Sois estupendos!!! Y gracias, como siempre, por dejarme compartirlo.

Un abrazo!

Sesión de familia: El dorado…

Me gusta hacer sesiones de familia. Me hace sentir bien ayudar a contar su historia durante el paso de los años.

Y esta familia es taaaaan bonita…. que yo voy a dejarme llevar por los colores que me evocan: amarillos, ocres, dorados, brillante sol que se pone a sus espaldas, y el amor que se respira entre ellos y con su bebé.

La verdad es que a mi me parece magia, y me gusta pensar que he conseguido hacerla yo en un pequeño porcentaje, porque el resto es cosa de ellos, de la ilusión que pusieron, de lo mucho que se divirtieron, de cómo charlamos, de cuánto jugaban, y jugamos, de lo simpáticos que son, de su naturalidad… ¿Sigo? Es que me pongo pesadita…

Pero esa es mi suerte, la suerte que siempre me acompaña en cuando a la gente que me escribe se refiere. Son grandes personas, con grandes proyectos, como ella, que tiene que conciliar ahora que ha perdido su trabajo por la maternidad, como lo perdí yo, y con la que tanto me identifico.

 

Me gusta hacer sesiones de familia porque me gusta pensar que voy a formar parte de sus recuerdos, para toda la vida. Porque les ayudo a escribir su historia. Porque lo que sucede entre las personas es grande, y las familias son “templos”

Gracias a los tres. ¡¡¡Gracias por tanto!!!