Sesión de pareja: Susana y Nacho

A mi que la gente natural y sencilla me encanta… y resulta que esta pareja tan auténtica y libre me llama y me da la alegría (profesional y emocional) de decirme que les gusta mi estilo y que quieren que les haga unas fotos de recuerdo del momento por el que atraviesan… ¡¡¡Y yo que me pongo como la flamenca del WhatsApp y me motivo!!!

La verdad es que Susana es una mujer estupenda. Tiene mucha vida, es una persona llena de conocimiento, de paz, de sonrisas y de buena vibra. Me gustó hablar con ella y conocerla un poco más porque descubrí un saco de sorpresas: hace mil millones de cosas, le encanta aprender sobre ellas, vivirlas y compartirlas!!! Nacho es más tímido, pero comparte con ella ese puntito de locura, y al ratito se suelta y es un tío estupendo, que te hace reír, y te escucha con atención.

Ella quería una sesión con su chico de dos partes, una  más “normalita” y otra, que ya os enseñaré en otra ocasión, más loca y desenfadada, compartiendo juntos la pasión que les une mucho: colocarse el chandal y salir a correr.

Aquí os dejo esa parte tranquila, de charla, de risas, de bromas y de vergüencita de saber que hay quien te está mirando a través de la cámara… pero que al ratito se les olvidó…

Gracias Susana y Nacho!! Han pasado días porque a mi la vida no me da, y porque siempre busco un momento especial para publicarlo todo y la realidad es que cada minuto que pasmos respirando es mágico!!! Aquí va. ¡¡¡Me encanto compartir con vosotros una sesión tan loca y tan divertida!!!! Sois estupendos!!! Y gracias, como siempre, por dejarme compartirlo.

Un abrazo!

Sesión de familia: El dorado…

Me gusta hacer sesiones de familia. Me hace sentir bien ayudar a contar su historia durante el paso de los años.

Y esta familia es taaaaan bonita…. que yo voy a dejarme llevar por los colores que me evocan: amarillos, ocres, dorados, brillante sol que se pone a sus espaldas, y el amor que se respira entre ellos y con su bebé.

La verdad es que a mi me parece magia, y me gusta pensar que he conseguido hacerla yo en un pequeño porcentaje, porque el resto es cosa de ellos, de la ilusión que pusieron, de lo mucho que se divirtieron, de cómo charlamos, de cuánto jugaban, y jugamos, de lo simpáticos que son, de su naturalidad… ¿Sigo? Es que me pongo pesadita…

Pero esa es mi suerte, la suerte que siempre me acompaña en cuando a la gente que me escribe se refiere. Son grandes personas, con grandes proyectos, como ella, que tiene que conciliar ahora que ha perdido su trabajo por la maternidad, como lo perdí yo, y con la que tanto me identifico.

 

Me gusta hacer sesiones de familia porque me gusta pensar que voy a formar parte de sus recuerdos, para toda la vida. Porque les ayudo a escribir su historia. Porque lo que sucede entre las personas es grande, y las familias son “templos”

Gracias a los tres. ¡¡¡Gracias por tanto!!!