A veces le llamo sin querer. Cada día que me levanto miro por el hueco de las escaleras y no le veo buscarme con los ojos y tropezarse torpe subiendo, sin poder decirle "como te partas una pata me enfado". Y miro y pienso así a diario. No puedo evitarlo. Cuando preparo pasta, o mi sopa … Sigue leyendo Te echo de menos
